Misa Diaria y Lecturas
¿No puede asistir a la Santa Misa? EWTN le ofrece las lecturas del día para permitirle seguir la Misa diaria en su transmisión por televisión. Las lecturas también son ideales para hallar tiempo durante el día para la reflexión espiritual. Escuche, vea o lea desde la comodidad de su hogar. Esta página incluye las lecturas del día y videos en línea, un recurso para todo el que desee vivir la vida de fe que agrada a nuestro Señor.
Miércoles 3 de septiembre de 2014
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Con textos en español y latín, la Guía para la Misa Global Televisada te guía a lo largo de la Misa diaria que ofrecemos en EWTN.
El Padre Joseph Mary Wolfe dice: «Hemos integrado este pequeño cuadernillo para ti, para ayudarte a unirte a la Iglesia Universal en todo el mundo a cantar las alabanzas del Señor mientras rezamos y cantamos juntos, unidos en el Sagrado Sacrificio de la Misa por EWTN».
San Gregorio Magno, Papa, Doctor de la Iglesia (Memoria)
Primera Opción
Segunda Opción
Primera Lectura
1 Corintios 3:1-9
1Por mi parte, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.
2Os di a beber leche, no alimento sólido, pues todavía no podíais soportarlo; ni siquiera ahora podéis,
3pues sois todavía carnales. Porque mientras haya entre vosotros envidias y discordias, ¿no continuáis siendo carnales y comportándoos a lo humano?
4Porque cuando uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo»; y otro: «Yo, de Apolo», ¿no procedéis a lo humano?
5¿Qué es Apolo? ¿Qué es Pablo? Ministros, por medio de los cuales habéis creído; cada uno según el Señor le ha concedido.
6Yo planté, Apolo regó, pero es Dios quien dio el crecimiento;
7de tal modo que ni el que planta es nada, ni el que riega, sino el que da el crecimiento, Dios.
8El que planta y el que riega son una misma cosa; pero cada uno recibirá su propia recompensa según su trabajo.
9Porque nosotros somos colaboradores de Dios; vosotros sois campo de Dios, edificación de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 33:12-15, 20-21
12Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que Él se eligió como heredad.
el pueblo que Él se eligió como heredad.
13El Señor mira desde los cielos,
ve a todos los hijos de Adán.
ve a todos los hijos de Adán.
14Desde el lugar de su morada observa
a todos los habitantes de la tierra.
a todos los habitantes de la tierra.
15Él modela el corazón de cada uno,
Él conoce a fondo todas sus acciones.
Él conoce a fondo todas sus acciones.
20Nuestra alma espera en el Señor,
Él es nuestro socorro y nuestro escudo;
Él es nuestro socorro y nuestro escudo;
21en Él se alegra nuestro corazón,
en su santo Nombre confiamos.
en su santo Nombre confiamos.
Evangelio
Lucas 4:38-44
38Saliendo Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una fiebre muy alta, y le rogaron por ella.
39E inclinándose hacia ella, conminó a la fiebre, y la fiebre desapareció. Y al instante, ella se levantó y se puso a servirles.
40Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos con diversas dolencias se los traían. Y él, poniendo las manos sobre cada uno, los curaba.
41De muchos salían demonios gritando y diciendo:
—¡Tú eres el Hijo de Dios! Y él, increpándoles, no les dejaba hablar porque sabían que él era el Cristo.
—¡Tú eres el Hijo de Dios! Y él, increpándoles, no les dejaba hablar porque sabían que él era el Cristo.
42Cuando se hizo de día, salió hacia un lugar solitario, y la multitud le buscaba. Llegaron hasta él, e intentaban detenerlo para que no se alejara de ellos.
43Pero él les dijo:
—Es necesario que yo anuncie también a otras ciudades el Evangelio del Reino de Dios, porque para esto he sido enviado.
—Es necesario que yo anuncie también a otras ciudades el Evangelio del Reino de Dios, porque para esto he sido enviado.
44E iba predicando por las sinagogas de Judea.
Primera Lectura
2 Corintios 4:1-2, 5-7
1Por eso, teniendo este ministerio por la misericordia que se nos hizo, no desfallecemos.
2Antes bien, nos abstuvimos de los disimulos vergonzosos, no procediendo con astucia ni falsificando la palabra de Dios, sino recomendándonos a nosotros mismos ante toda conciencia humana por la manifestación de la verdad delante de Dios.
5Pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús.
6Porque el mismo Dios que mandó: «Del seno de las tinieblas brille la luz», hizo brillar la luz en nuestros corazones, para que irradien el conocimiento de la gloria de Dios que está en el rostro de Cristo.
7Pero llevamos este tesoro en vasos de barro, para que se reconozca que la sobreabundancia del poder es de Dios y que no proviene de nosotros:
Salmo Responsorial
Salmo 96:1-3, 7-8, 10
1Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, la tierra entera.
cantad al Señor, la tierra entera.
2Cantad al Señor, bendecid su Nombre,
anunciad, día tras día, su salvación.
anunciad, día tras día, su salvación.
3Proclamad su gloria a las naciones,
sus maravillas a todos los pueblos.
sus maravillas a todos los pueblos.
7Rendid al Señor, familias de los pueblos,
rendid al Señor gloria y poder.
rendid al Señor gloria y poder.
8Rendid al Señor la gloria de su Nombre.
Llevad ofrendas, entrad en sus atrios.
Llevad ofrendas, entrad en sus atrios.
10Decid a las naciones: «El Señor reina.
Él afianza el orbe, y no vacilará. Él juzga a los pueblos con rectitud».
Él afianza el orbe, y no vacilará. Él juzga a los pueblos con rectitud».
Evangelio
Lucas 22:24-30
24Entonces se suscitó entre ellos una disputa sobre quién sería considerado el mayor.
25Pero él les dijo:
—Los reyes de las naciones las dominan, y los que tienen potestad sobre ellas son llamados bienhechores.
—Los reyes de las naciones las dominan, y los que tienen potestad sobre ellas son llamados bienhechores.
26Vosotros no seáis así; al contrario: que el mayor entre vosotros se haga como el menor, y el que manda como el que sirve.
27Porque ¿quién es mayor: el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de vosotros como quien sirve.
28»Vosotros sois los que habéis permanecido junto a mí en mis tribulaciones.
29Por eso yo os preparo un Reino como mi Padre me lo preparó a mí,
30para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
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