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Carta de Pepe Alonso para el mes de Mayo

Miami, mayo del 2016

Familia. En estos días por los que Viri mi esposa ha pasado nuevamente por la prueba de un doloroso y agobiante tratamiento de quimioterapia, creo que a cualquier cristiano nos puede asaltar la gran pregunta ¿porqué todo esto, Señor?. Esta es la pregunta de la cual nunca obtendremos respuesta. Es mejor decirle a Dios ¿para qué todo esto?

Les comparto una reflexión que nos ha dado respuesta y luz, partir de la lectura del libro Eclesiástico, en el capítulo 2, de los versos 1 al 14. Dice así:

"Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba. Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades. Apégate al Señor, no te apartes de él; si actúas así, arribarás a buen puerto al final de tus días. Aceptas todo lo que te pase y sé paciente cuando te halles botado en el suelo. Porque así como el oro se purifica en el fuego, así también los que agradan a Dios pasan por el crisol de la humillación. Confía en él y te cuidará; sigue el camino recto y espera en él.

Ustedes que temen al Señor, esperen su misericordia, no se aparten de él, pues podrían caer. Ustedes que temen al Señor, confíen en él: no perderán su recompensa.

Ustedes que temen al Señor, esperen recibir todo lo que vale la pena: esperen misericordia y alegría eterna.

Recuerden lo que les pasó a sus antepasados: ¿quién confió en el Señor y se arrepintió de haberlo hecho? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo llamó y no fue escuchado?

Pues el Señor es ternura y misericordia; perdona nuestros pecados y nos salva en los momentos de angustia.

¡Ay de los flojos que dejan caer sus brazos, ay del pecador que se niega a elegir! ¡Ay de los flojos que no tienen confianza! por eso no serán protegidos. Ay de ustedes que no han perseverado: ¿qué harán cuando el Señor les pida cuentas?"

1.- ¿Que es la prueba?

La prueba es un tiempo de tribulación por el que todos, cristianos y no cristianos pasamos.

2.- ¿Por qué la prueba es tan difícil ?

Lo que más suele hacer difícil el vivir en fe un momento de prueba, es nuestra tendencia a apegarnos a las diferentes cosas, situaciones, seguridades o personas que nos rodean y forman nuestro entorno. Es por esto que pruebas como perder las posesiones, el trabajo, un ser querido, o una enfermedad muy seria nos dejan algunas veces en un estado de angustia, de desconfianza a Dios y nos pueden llevar incluso al abandono del camino de la fe. Pero es precisamente en aquellos momentos cuando más debemos recordar las maravillas del Señor, quien como Padre bueno, no busca otra cosa que nuestro bien y por eso construye situaciones complejas, que bien vividas pueden llevarnos a lugares de paz, esperanza y santidad que no imaginamos.

3.-  La prueba es inevitable.

Todos seremos probados, unos para conversión, otros para corrección, purificación e incluso, para nuestra santificación. Dice la palabra de Dios: ......pues el Señor corrige al que ama y castiga al que recibe como hijo. Ustedes sufren, pero es para su bien, y Dios los trata como a hijos: ¿a qué hijo no lo corrige su padre? Si no conocieran la corrección, que ha sido la suerte de todos, serían bastardos y no hijos. Hebreos 12, 6

4.-  ¿Cual es la actitud correcta frente a la prueba?

La palabra nos da una pauta muy importante de la actitud que debemos asumir frente a la prueba:

1- “Endereza el corazón” : Buscar nuestras conductas de pecado o incorrectas y corregirlas. No siempre es fácil vernos a nosotros mismos de manera objetiva, por eso la confesión frecuente, el consejo del cónyuge, de un hermano de comunidad nos puede ayudar a entender lo que debemos enderezar.

2- “Unete al Señor”: La constante oración y la comunión con Jesús es un punto importante en el momento de la prueba. Aún cuando nuestro ánimo decae, debemos recordar que en el estado de la prueba nuestra debilidad se hace más visible y eso nos debe llevar a concluir cuánta necesidad tenemos de Dios. No seamos autosuficientes en el momento de la prueba porque más humillante resultará. Tampoco creamos que la oración es meramente una cuestión de tiempo delimitado, pues durante los momentos de prueba nuestros planes, horarios y energías se ven fuertemente afectados, pero luchemos por permanecer con una consciencia de que Dios está presente y de que ve con amor todo lo que nos sucede.

3- “Acepta de buen grado”: La prueba es un estado al cual hemos llegado porque Dios lo ha permitido, y si aquel que tiene poder para hacer detenerse el sol en medio del cielo, no ha querido cambiar nuestra situación, ¿podremos hacerlo nosotros? Dice la palabra que nadie a fuerza de angustias puede agregar un solo día a su existencia, así que lo mejor que podemos hacer es aceptar y no luchar en contra de nuestra situación, mucho menos renegar contra aquel que es solo bondad y amor y que dio su vida en la cruz para salvarnos.

4-  “El oro se purifica en el fuego y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación” La prueba es humillante porque nos reduce a un estado en que nuestras fuerzas se vuelven inútiles, nuestros planes fracasan vez tras vez y todos nuestros intentos resultan fallidos. Es Dios quién permite que nuestras potencias sean humilladas para que recordemos que no ganan los ejércitos por la fuerza de sus hombres ni por la cantidad de caballos. Humillémonos ante Dios en el tiempo de la prueba y reconozcamos que en Él está toda nuestra fortaleza y que sin Él somos solo polvo que se lleva el viento.

5- “Confía en él”. La prueba tiene como principal propósito medir nuestra fe, bien sea para darnos algún tipo de mérito para las futuras bendiciones, o para prepararnos para administrar bien las gracias venideras. Por eso nuestra fidelidad, que debe estar siempre, se debe basar en continuar creyendo que Dios es un Padre bueno y que tiene un plan de amor para nosotros.

La prueba nos hace mejores cristianos, nos recuerda que este mundo es pasajero y nos lleva a esperar inevitablemente en el “gozo duradero” de la vida eterna. Es un momento de gracia y bendición, porque nunca se crece tanto espiritualmente como en aquel tiempo, y es una muestra maravillosa de la pedagogía de Dios, Quien se esfuerza todo el tiempo por sacar lo mejor de nosotros como un buen Padre y Maestro.

Entender los caminos del Señor no es fácil, especialmente durante el tiempo de prueba, y no debemos esforzarnos por ello, así como Juan vivió la pasión de Jesús sin entender, o así como Abraham caminó con Isaac para sacrificarlo sin comprender como el mismo Dios que le había regalado un hijo imposible era el mismo Dios que le pedía ahora sacrificarlo, así mismo caminemos nosotros durante la prueba respondiendo a todos nuestros por qué con la palabra: También sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman, a quienes él ha escogido y llamado.” Romanos 8, 28

Para terminar esta breve reflexión quisiera nuevamente invitarlos a que, con sus oraciones pero a la vez con su ayuda económica apoye a esta Misión EWTN para poder continuar cumpliendo con la urgencia de llevar el esplendor de la verdad hasta los últimos confines de la tierra. Dios , que es fiel y misericordioso se los retribuirá con abundantes bendiciones celestiales.

Su hermano en Cristo Jesús resucitado y María.

Pepe Alonso