La palabra "cuaresma" viene del Latín quadragesima (cuadragésima) que indica 40 en números ordinales
La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. Dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios. El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios. Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús.
Martes de Carnaval

Los orígenes de la fiesta del martes de Carnaval son muy antiguos, se remontan a la época romana. Era una época festiva en la que los romanos celebraban el despertar de la naturaleza mediante ritos agrícolas y vestían disfraces.

 

Para los católicos, la fiesta del martes de Carnaval es también un momento alegre y festivo que precede al Miércoles de Ceniza, y es el momento en que los católicos terminarían todos los alimentos grasos, porque era el último día que podían comer carne, huevos y grasa.

 

Los católicos en Francia, Europa y América Latina celebran la fiesta del martes de Carnaval con comidas y costumbres tradicionales que se transmitieron de generación en generación. Por ejemplo, comen buñuelos, crepes y todo tipo de dulces fritos, y en Francia este evento festivo es principalmente una fiesta para niños. Los niños y sus amigos lo celebran disfrazándose con máscaras.

Miércoles de Ceniza
Con la imposición de las cenizas, se inicia la Cuaresma. Este rito, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.
Vía Crucis
Dado que la Cuaresma es una estación de preparación penitencial para la Pascua, las Estaciones de la Cruz, que siguen el camino de Cristo desde el pretorio de Poncio Pilatos hasta la tumba de Cristo, han sido una devoción popular en las parroquias. En el siglo XVI, esta ruta fue oficialmente titulada "Vía Dolorosa" (Camino del dolor) o simplemente Vía Crucis o Estaciones de la Cruz.
Ayuno y Abstinencia
Es una doctrina tradicional de la espiritualidad Cristiana que es una parte constitutiva del arrepentimiento, de alejarse del pecado, incluye alguna penitencia, sin la cual al Cristiano le es difícil permanecer en el camino angosto y ser salvado. Cristo mismo dijo que sus discípulos ayunarían una vez que Él partiera ( Lc 5:35 ). Abstinencia: La ley exige a un Católico de 14 años de edad y hasta su muerte, a abstenerse de comer carne los Viernes en honor a la Pasión de Jesús el Viernes Santo. La carne es considerada carne y órganos de mamíferos y aves de corral. También se encuentran prohibidas las sopas y cremas de ellos. Peces de mar y de agua dulce, anfibios, reptiles y mariscos son permitidos, así como productos derivados de animales como margarina y gelatina sin sabor a carne. Ayuno: La ley de ayuno requiere que el Católico desde los 18 hasta los 59 años reduzca la cantidad de comida usual.
La Iglesia define esto como una comida más dos comidas pequeñas que sumadas no sobrepasen la comida principal en cantidad. Este ayuno es obligatorio el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Excluídos del ayuno y la abstinencia aparte de los ya excluídos por su edad, son aquellos que tienen problemas mentales, los enfermos, los frágiles, mujeres en estado o que alimentan a los bebés de acuerdo a la alimentación que necesitan para criar, obreros de acuerdo a su necesidad, invitados a comidas que no pueden excusarse sin ofender gravemente causando enemistad u otras situaciones morales o imposibilidad física de mantener el ayuno.