TORONTO, 24 Jul. 02 (ACI).- Dos jóvenes argentinos del
Movimiento Don Orione forman parte del equipo encargado de atender a Juan Pablo
II en la casa de retiro de los monjes basilianos que lo acoge en la Isla de la
Fresa.
Los argentinos sirven al santo Padre junto a seis sacerdotes,
que usualmente dan retiros y sesiones de espiritualidad, y una católica
ucraniana que se desempeña como cocinera.
Con ocasión de la llegada del Pontífice, se hicieron
algunas reformas en el lugar, ubicado en el lago Simcoe. Se convirtió un cuarto
en capilla y se preparó una habitación especial con muebles donados por una
compañía italiana de Toronto.
La isla fue habilitada con donaciones de gente de Toronto
como mosquiteros, máquinas de café, cajas de cajas de mermelada y miel, y
hasta una tonelada de flores traídas de California, donadas por los mormones.
Asimismo, se construyó el llamado Santuario Mariano dedicado a María Madre de
Dios, una estructura de piedra con una tienda a la entrada, para que el Papa
pueda rezar al aire libre.