Madrid, 24 (NE - eclesiales.org) Peregrinos madrileños en
rumbo a Toronto celebraron en días pasados una Eucaristía en la Catedral de
San Patricio de Nueva York, como inicio de la peregrinación a la XVII Jornada
Mundial de la Juventud. La Misa fue presidida por el Arzobispo de Madrid,
Cardenal Antonio María Rouco. Asistieron los más de 700 jóvenes peregrinos de
la Arquidiócesis de Madrid. El Arzobispo de Nueva York, Cardenal Edward Egan,
dio la bienvenida a la peregrinación madrileña, y asistió a la Misa desde una
sede situada en un lateral del presbiterio.
En su homilía, el Cardenal de Madrid hizo referencia a San
Patricio, apóstol de Irlanda, y al marco prodigioso de la catedral situada en
el "centro del mundo... un mundo que dice "no" a la Ley de Dios".
También hizo alusión al marco diocesano de la Eucaristía: la reciente
inauguración del Sínodo de la Iglesia en Madrid, los jóvenes que van
peregrinando al encuentro del Papa en Toronto, y la historia y el presente
evangelizador de la Iglesia en España.
Recordando el lema del encuentro en Toronto, "Luz del
mundo, Sal de la tierra", señaló que era el objetivo final de la
peregrinación. En este sentido, señaló que un signo de conversión en esta
peregrinación a Toronto es considerar la misericordia de Dios a través del
sacramento de la Confesión. Jesucristo, continuó, como definitiva novedad, ha
de ser nuestro impulso y motivo espiritual.