Reflexionan sobre su ministerio entre los jóvenes
TORONTO, 23 julio 2002 (ZENIT.org-Avvenire).- Entre otros
aspectos, las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) constituyen una
oportunidad única para los jóvenes que se preparan al sacerdocio o que están
en sus primeros años de ministerio para acercarse a sus coetáneos. Por primera
vez, en las JMJ de Toronto se ha celebrado un momento especial dedicado a ellos.
Ochenta seminaristas y sacerdotes de 23 países han
participado en un congreso organizado del 18 al 21 de julio en el Seminario de
St. Peter, London, a dos horas de tren de Toronto. Los participantes se unieron
este martes a los demás jóvenes en que participan en las JMJ.
«Esta es la Iglesia --dice Cyril Bagin, 25 años, uno de los
anfitriones ya que estudia Teología en London--. Muchos aquí tienen una idea
llena de prejuicios. En cambio nosotros queremos demostrar que la Iglesia es
joven, capaz de estar con los jóvenes».
Marco Gandolfo, italiano, sacerdote desde hace pocos meses,
añade: «He comprendido lo que significa la palabra "exigente". El
Papa es exigente, el Evangelio es exigente, Jesucristo es exigente. Juan Pablo
II con las JMJ nos anima a apostar alto, a no tener miedo de hacer propuestas
fuertes a los jóvenes».
Inspirándose en el tema de las JMJ, el encuentro reflexionó
sobre la forma en que los sacerdotes son «sal de la tierra» y «luz del mundo».
Entre los ponentes y personalidades, han participado en el
congreso el presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, el cardenal James
Francis Stafford, y el cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de París.