Roma, 22 (NE - eclesiales.org) Desde el balcón del patio
interno del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Papa Juan Pablo II
dirigió ayer la oración mariana del Angelus. Antes de la oración, el Santo
Padre dirigió unas palabras a los presentes, en las que el tema central fue la
XVII Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en los próximos días en
Toronto.
El Papa comentó que sigue vivo el recuerdo del gran Jubileo
de la Juventud, celebrado en Roma en agosto de 2000, en el que "los
jóvenes creyentes encendieron en todos un fuego de esperanza".
Refiriéndose al encuentro que tendrá con los jóvenes en Toronto, dijo que va
"para rezar con ellos, para festejar y hacer con ellos una enriquecedora
experiencia de fe".
Más adelante señaló que "los trágicos sucesos del 11 de septiembre
pasado y el conflicto en Tierra Santa han extendido por el mundo una sombra de
oscuridad. Pero Jesús exhorta a sus discípulos a no tener miedo y les repite:
'Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo'".