LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD, UN GIGANTESCO
DESAFÍO
Habla monseñor Renato Bocardo, organizador de los viajes
pontificios
CIUDAD DEL VATICANO, 16 julio 2002 (ZENIT.org).- La acogida
de unos 300 mil jóvenes participantes en las Jornadas Mundiales de la Juventud,
que se celebrarán del 23 al 28 de julio en Toronto, constituye un gigantesco
desafío por las características geográficas de Canadá y el clima mundial
dominante tras el 11 de septiembre.
Así lo constata en esta entrevista concedida a Radio
Vaticano por monseñor Renato Boccardo, organizador de los viajes pontificios, y
colaborador en la preparación de precedentes Jornadas Mundiales de la Juventud,
cuando era encargado de la sección de jóvenes del Consejo Pontificio para los
Laicos.
--Las Jornadas Mundiales de Toronto constituyen un
auténtico récord histórico de presencia en una manifestación para Canadá,
pero el numero de los participantes será mucho más reducido que en el agosto
de 2000 en Roma. ¿Por qué?
--Monseñor Bocardo: Ante todo por la lejanía. Está
claro que el mayor número de jóvenes participantes en una Jornada Mundial es
el que proviene del país y del continente que ofrece su hospitalidad. En Europa,
es mucho más fácil moverse que en cualquier otro continente. Basta pensar en
las dimensiones geográficas de Canadá: para ir de una parte a otra del país
hay que tomar el avión: no existen otros medios de transporte.
En segundo lugar, hay que considerar también el clima
internacional que se ha creado tras la tragedia del 11 de septiembre. La gente,
las familias, tienen un miedo justificado de permitir que sus hijos emprendan un
viaje de este tipo.
Hay que tener en cuenta también el ambiente socio-cultural y
eclesial de América del Norte, que es diferente al de Europa...
En definitiva, diría que se trata de diferentes elementos
que permiten pensar que los jóvenes participantes en Toronto no serán tan
numerosos como los de Roma.
Ahora bien, yo creo que el número, que si bien tiene su
importancia, no debe ser motivo de exagerada atención. Es mucho más importante
centrar el interés en la calidad de los participantes, en las motivaciones que
les llevan a participar.
--¿Cuáles son las motivaciones de fondo que
caracterizarán esta edición de las Jornadas Mundiales de la Juventud?
--Monseñor Bocardo: Ciertamente el encuentro con el
Papa, quien sigue teniendo su capacidad de atracción entre los jóvenes. En
segundo lugar, aunque quizá sea más bien el primer motivo, el deseo de los
jóvenes de diferentes regiones del mundo de escuchar una palabra fuerte, una
palabra auténtica que logre no sólo motivar la inteligencia, sino también
calentar el corazón. Las Jornadas Mundiales de la Juventud --si bien no son una
fórmula mágica e inmutable-- transmiten un mensaje, el mensaje del Evangelio,
que responde a la expectativa de los jóvenes de hoy, más desorientados quizá
que en otros tiempos y en búsqueda de razones para vivir y esperar.
--¿Cómo es la organización de las Jornadas Mundiales de
la Juventud?
--Monseñor Bocardo: La estructura organizaciones
refleja las características organizativas de América del Norte. Por tanto, se
han puesto todos los medios posibles al servicio de las Jornadas de Toronto.
Más de 3.800 periodistas y agentes radiotelevisivos han pedido la acreditación.
Hay, por tanto, un gran interés por el acontecimiento. El deseo es que sepan
comprender el mensaje profundo que el Papa transmitirá a los jóvenes y que
todos los jóvenes participantes esperan de estas Jornadas.
--Ha suscitado curiosidad la noticia de que en vísperas
de la vigilia de las Jornadas Mundiales de la Juventud el Papa pasará unos
días de descanso en una isla muy pequeña en un lago cercano a Toronto.
--Monseñor Bocardo: Serán tres días de descanso y
de paz. Un viaje tan largo en avión y la diferencia de huso horario inciden
sobre cualquier persona. Por tanto, serán días de reposo absoluto para
permitir al Santo Padre y a quienes le acompañan estar en plena forma durante
el encuentro con los jóvenes. Son los únicos tres días de vacaciones que el
Papa tomará en este verano 2002.
--¿No habrá entonces sorpresas en la isla?
--Monseñor Bocardo: Sí, una: el viernes, 26 de julio,
acogerá en la isla para invitarles a comer a diez jóvenes, dos en
representación de cada uno de los cinco continentes.