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18-Agosto-2000 -- ZENIT Servicios de Noticias
LOS ESPAÑOLES NO HAN VENIDO A ROMA A HACER
TURISMO
Peregrinos a la tumba de Pedro y «a pasar
calor»
CIUDAD DEL VATICANO, 17 agosto (ZENIT.org).-
Los cincuenta mil peregrinos españoles son, junto a los franceses,
la delegación más numerosa venida de fuera de Italia con motivo de
las Jornadas Mundiales de la Juventud (15 al 20 de agosto).
En estos días, hasta el próximo sábado, están
siguiendo el itinerario previsto para estas Jornadas. Varios grupos
han participado en la misa internacional del Circo Máximo,
presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García
Gasco. En este viejo estadio romano también han recibido el
sacramento de la confesión en los más de trescientos
confesionarios instalados allí desde el amanecer hasta media noche.
Después han comenzado el peregrinaje a la
tumba de San Pedro. Un malagueño, Pedro J. Moreno, llevaba una de
las banderas de España que entraba en la Vía de la Conciliación
para atravesar la Puerta Santa. «La diferencia entre un vagabundo y
un peregrino es que éste siempre busca una meta. Y nuestra meta es
clara: ganar el Jubileo personal junto al Papa, figura de Cristo en
la Tierra», decía. Sus amigos bromeaban con un «también hemos
venido a Roma a pasar calor».
Otros grupos, como el que se aloja en el
Commercity, a las afueras de Roma, han vivido la jornada de
catequesis acompañados por sus obispos. Monseñor Rouco Varela,
presidente de la Conferencia Episcopal, presidió antes de ayer la
eucaristía para más de 3.000 españoles. Previamente les había
recordado las palabras que les dijo el Papa, incidiendo en la
dimensión personal del encuentro con Cristo y diciéndoles que
Cristo es siempre la meta y la llave de la auténtica felicidad. Los
jóvenes, en un ambiente distendido, le hicieron preguntas sobre las
palabras del Papa.
Monseñor Rodríguez Plaza, que guía once
grupos de Castilla y León, remarcaba el carácter espiritual del
viaje de los jóvenes: «A quienes venían a un viaje turístico se
les dijo claramente que era mejor que se quedaran. Es lícito venir
así, pero no era el momento. Y algunos grupos se han quedado con
cuatro chicos, pero verdaderos peregrinos».
Un joven madrileño, Eugenio, añadía a esas
palabras: «Venimos como cristianos a Roma, para vivir una
experiencia espiritual y humana extraordinaria. Estoy profundamente
impresionado por esta auténtica fiesta mundial, en la que se ve la
riqueza de la diversidad, la universalidad de la Iglesia».
Antes de ayer, a las seis de la tarde otro
grupo se dio cita en la catacumba de Santa Inés, en una vigilia
presidida por monseñor Franco, presidente de la pastoral de
Juventud de la Conferencia Episcopal. Durante la tarde de ayer y de
hoy participaron también en los «Incontragiovani» («Encuentra-jóvenes),
manifestaciones culturales, musicales y religiosas, con actuaciones
de Migueli, Carlos Núñez, Sonia Terol, y distintos grupos y
cantautores de todo el mundo.
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