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14-Agosto-2000 -- ZENIT Servicios de Noticias
EL PAPA SE ENCUENTRA CON LOS 25 MIL «ANGELES» DE LOS JOVENES
PEREGRINOS
Un auténtico «ensayo» de las Jornadas Mundiales de la Juventud
CIUDAD DEL VATICANO, 13 agosto (ZENIT.org).- Vestidos con sus
casacas azules, los 25 mil voluntarios de las XV Jornadas Mundiales
de la Juventud abrieron ayer, sábado 12 de agosto, la brecha a los
más de un millón de chicos y chicas que vendrán a Roma,
atravesando juntos la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro del
Vaticano y encontrándose después con Juan Pablo II.
En torno a las 10,30 de la mañana, después de que el cardenal
vicario de Roma, Camillo Ruini, presidiera en la plaza la celebración
eucarística, las grandes pantallas proyectaron, bajo un sol
luminoso, la imagen del Papa acogida con aplausos, gritos, viseras y
pañuelos enarbolados. Parecía ser una especie de «ensayo» de la
coreografía que caracterizará a Roma en estos próximos días en
los que, durante una semana, será la capital mundial de los jóvenes.
Juan Pablo II hablaba desde Castel Gandolfo, su residencia de
verano situada a unos 30 kilómetros de Roma, y se estaba conectado
por el éter con la plaza de San Pedro. Se le veía contento. Con él,
además, se encontraban también 1.500 voluntarios, que llenaron con
su alegría y el color azul el patio del palacio pontificio.
El pontífice les dirigió palabras de «particular cordialidad»
por el hecho de haber ofrecido su disponibilidad para atender a los
cientos de miles de jóvenes que están comenzando a llegar a la
Ciudad Eterna: «Se trata de un acontecimiento muy esperado, hacia
el que apuntan los ojos de todos los creyentes, pues a las jóvenes
generaciones les corresponde recoger la antorcha de la fe y llevarla
a sus coetáneos y a la humanidad del tercer milenio».
«Me siento agradecido por la generosidad con que habéis
ofrecido vuestro compromiso», continuó diciendo el pontífice a
estos chicos y chicas que durante estos días serán los «ángeles
de la guarda» de los jóvenes peregrinos. «A vosotros se os pide
ayudar a vuestros coetáneos y peregrinos, provenientes de todas las
partes del mundo, a participar de manera ordenada y provechosa en
los diferentes momentos de la Jornada Mundial de la Juventud».
Ahora bien, lo importante no es la organización logística, añadió,
«gracias a una eficaz organización, ayudadles a encontrar a Cristo
y a hacer de este encuentro internacional una inolvidable
experiencia de Iglesia. Ayudadles, además, a experimentar la
belleza de encontrarse juntos, animados por sentimientos positivos
para poner las bases de una nueva humanidad, inspirada en los
valores de la fraternidad y de la paz».
Junto a los voluntarios, otra «división» abarrotaba el patio
de la residencia pontificia de Castel Gandolfo. Eran los 1.400
dirigentes y colaboradores de la empresa de restaurantes Sodexho,
encargada de preparar y distribuir la comida a los jóvenes de las
Jornadas Mundiales de la Juventud durante estos próximos días.
Agradecido, Juan Pablo II, reconoció que han renunciado a «algunos
días de vacaciones para ponerse a disposición de los participantes
de este extraordinario acontecimiento jubilar». Los dependientes de
la empresa han donado gratuitamente una hora de su trabajo para
destinarla a las obras de caridad del Papa.
El Papa, que fue interrumpido una y mil veces, tanto por los
aplausos y gritos de los presentes en Castel Gandolfo, como por los
miles de voluntarios que se encontraban en la plaza de San Pedro
conectados por televisión, bromeó en repetidas ocasiones con los
chicos y chicas.
No se olvidó de saludar a unas setenta religiosas pertenecientes
al Movimiento de Schoenstatt, una federación de comunidades de
religiosas, sacerdotes y laicos, fundada en 1914 por el sacerdote
alemán José Kentenich, difundida en los cinco continentes. «Este
encuentro con vosotros --dijo el Papa-- me trae a la memoria los
testimonios y las obras de tantas mujeres cristianas, que han
formado la vida de la Iglesia y de la sociedad». Al menos 1.500 jóvenes
pertenecientes a este Movimiento están a punto de llegar a Roma
para participar en las Jornadas Mundiales de la Juventud.
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