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16-Agosto-2000 -- ZENIT Servicios de Noticias
LA ASUNCION Y LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA
JUVENTUD
Palabras de Juan Pablo II en su encuentro
festivo con los peregrinos
CASTEL GANDOLFO, 15 agosto (ZENIT.org).- Las
Jornadas Mundiales de la Juventud, que hoy comenzaban en Roma, y la
celebración de la fiesta de la Asunción concentraron la atención
de Juan Pablo II en su tradicional encuentro de los días festivos a
mediodíacon los peregrinos, en la residencia pontificia de Castel
Gandolfo. Ofrecemos a continuación el texto íntegro de las
palabras que pronunció el Santo Padre.
* * *
¡Queridos hermanos y hermanas!
1. Hoy la Iglesia en fiesta celebra la
gloriosa Asunción al cielo de María Santísima. Desde siempre, el
pueblo de Dios, guiado por la Revelación y la Tradición, cree que
la Madre de Cristo está asociada a la victoria del Hijo sobre la
muerte y la venera en su asunción a la gloria en alma y cuerpo.
Escogida por Dios como sede purísima para
«venir a habitar» en medio de los hombres, María, al final de su
existencia terrena, fue acogida inmediatamente en el cielo. Por eso,
la comunidad cristiana canta gozosa sus alabanzas en un célebre
himno y la invoca así: «Salve, sostén poderoso de la fe /
estandarte esplendoroso de gracia... / Salve, llave del reino de
Cristo / Salve, esperanza de tesoros eternos... / Salve, por ti
exultan los cielos con la tierra / Salve, por ti festeja la tierra
con los cielos» («Akathistos»).
La fiesta de la Asunción, celebrada por todos
los lugares con fiestas de pueblo, coincide con el período de
vacaciones de agosto. Exhorto a todos, en especial a quienes se
encuentran de vacaciones, a redescubrir el sentido cristiano de la
fiesta de hoy, participando en la celebración eucarística y
rezando con devoción a nuestra Madre de los cielos.
La Asunción nos recuerda que nuestra
auténtica patria es el Cielo y nos ofrece su ayuda materna para
prepararnos al encuentro definitivo con Cristo, al final de nuestra
peregrinación en la tierra.
2. Este año, el 15 de agosto, en el corazón
del año santo, constituye también el inicio del encuentro mundial
de los jóvenes. Muchos de ellos han llegado en los días pasados, y
en esta tarde tendrá lugar la apertura oficial de la XV Jornada
Mundial de la Juventud, con la ceremonia del rito de acogida,
primero en San Juan de Letrán y después en la Plaza de San Pedro.
Agradezco a los organizadores y a los
numerosos voluntarios todo lo que han hecho y lo que harán en los
próximos días para asegurar el éxito del gran Jubileo de los
jóvenes. Doy gracias de manera particular a las familias,
parroquias, escuelas, instituciones, que han abierto sus puertas
para acoger a los jóvenes peregrinos provenientes de todas las
partes del mundo. Se puede decir, que desde hoy hasta el próximo
domingo, ¡Roma será la capital de la juventud del mundo!
3. Invocamos la materna protección de la
Virgen María para esta cita jubilar. La invocamos contando con la
intercesión de san Maximiliano Kolbe, sacerdote y mártir, de quien
hacer celebramos su memoria. Que la Reina del cielo, a quien él
tanto amaba, siga como madre cariñosa el camino terreno de sus
hijos, en especial de las nuevas generaciones, y les recuerde a
todos la meta gloriosa, donde ella nos ha precedido y nos espera.
Traducción realizada por Zenit.
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