|
16-Agosto-2000 -- ZENIT Servicios de Noticias
JUAN PABLO II: ROMA, CAPITAL DE LA JUVENTUD
DURANTE UNA SEMANA
El Papa agradece la acogida que están
ofreciendo las familias y voluntarios
CASTEL GANDOLFO, 15 agosto (ZENIT.org).-
«¡Roma será la capital de la juventud del mundo!» durante esta
semana. Lo prometió Juan Pablo II al encontrarse con varios miles
de peregrinos a mediodía, horas antes de que comenzar las Jornadas
Mundiales de la Juventud que del 15 al 20 de agosto reúnen a
cientos de miles de jóvenes.
Roma ofrecía esta mañana al desperezarse un
espectáculo único: chicos y chicas, con camisetas, pañuelos o
sombreros en la cabeza, de todas las razas, caminaban en grupos
invadiendo las calles para llegar a las parroquias de la Ciudad
Eterna que se han volcado para darles la bienvenida. Los párrocos,
repitiendo un gesto típico de san Felipe Neri, al acoger a los
peregrinos que llegaban a Roma, lavaron los pies a algunos de los
jóvenes en señal de acogida.
Una atención particular se reservó a
trescientos jóvenes provenientes de países en guerra. Les acogió
el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini y él mismo fue quien les
lavó los pies en la basílica más importante de Roma, la de san
Juan de Letrán.
Cuando le quedaban seis horas para dar
personalmente la bienvenida a los jóvenes, que se congregarían
después en las plazas de San Juan de Letrán y en la de San Pedro
del Vaticano, el Papa quiso agradecer «a los organizadores y a los
numerosos voluntarios todo lo que han hecho y lo que harán en los
próximos días para asegurar el éxito del gran Jubileo de los
jóvenes». Asimismo dio las «gracias de manera particular a las
familias, parroquias, escuelas, instituciones, que han abierto sus
puertas para acoger a los jóvenes peregrinos provenientes de todas
las partes del mundo».
«Se puede decir --añadió--, que desde hoy
hasta el próximo domingo, ¡Roma será la capital de la juventud
del mundo!».
Juan Pablo II encomendó a la Virgen María,
de quien los mil millones de católicos del planeta celebraban en
ese día la fiesta de la Asunción, el éxito y la fecundidad de
estos días de encuentro juvenil. Recordó que en las vísperas de
este día, había sido asesinado hace 49 años en Auschwitz
Maximiliano Kolbe, y concluyó: «Que la Reina del cielo, a quien
él tanto amaba, siga como madre cariñosa el camino terreno de sus
hijos, en especial de las nuevas generaciones, y les recuerde a
todos la meta gloriosa, donde ella nos ha precedido y nos espera».
|