| Preguntas Católicas |
| infierno Question from esua molina on 11-15-2012: |
Hola bendiciones mi pregunta es la siguiente que diferencia hay entre purgatorio,imbo,seno de habraham,infierno,ades.?y cuando jesus murio fue al infierno?,donde se encontraban los profetas patriarcas y todos los demas justos? Muchas gracias por su ayuda |
| Answer by Frank Morera on 11-15-2012: |
Hola Esua. El Purgatorio es un proceso de purificacion que sufren
algunos salvos antes de llegar al cielo, el infierno es la separacion
eterna de Dios y sus consecuencia, el Hades se llamaba al Seno de
Abraham o al lugar donde iban las personas antes de la Redencion a
esperar el dia que Jesus venciera a la muerte, el limbo no es un lugar
es un termino Medieval que ya no se utiliza. Creo que debes estudiar
el Catecismo de la Iglesia
http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
y el tema "El Purgatorio" que tengo en www.apologeticasiloe.com. En este caso "infierno" no se refiere al lugar de los condenados sino
que es "el lugar de espera de las almas de los justos de la era pre-
cristiana" (Ott, p. 191). Entre la multitud de justos allí esperando
la salvación, estaba San José, los patriarcas y los profetas, como
todos aquellos que murieron en paz con Dios. Todos necesitaban, como
nosotros, la salvación de Cristo para poder ir al cielo. Vea en las Sagradas Escrituras: Hehos 2,24; 2,31; Flp 2, 10, 1 Pedro
3,19-20, Ap 1,18, Ef 4,9. Padres de la Iglesia que enseñaron esta doctrina incluyen: San
Justino, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía, Tertuliano, San
Hipólito, San Agustín. Santo Tomas Aquino enseña que el propósito de Cristo en descender a
los infiernos fue liberar a los justos aplicándoles los frutos de la
Redención (S. Th. III, 52, 5). El Catecismo de la Iglesia Católica sobre esta doctrina: CRISTO DESCENDIO A LOS INFIERNOS 632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales
Jesús "resucitó de entre los muertos" (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15,
20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada
de los muertos. Es el primer sentido que dio la predicación apostólica
al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como
todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos.
Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los
espíritus que estaban allí detenidos. 633 La Escritura llama infiernos, sheol o hades a la morada de los
muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se
encontraban allí estaban privados de la visión de Dios. Tal era, en
efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos,
malos o justos, lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como
lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno
de Abraham". "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su
Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando
descendió a los infiernos". Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados ni
para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los
justos que le habían precedido. 634 "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva..." (1 P 4,
6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio
evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica
de Jesús, fase condensada en el tiempo, pero inmensamente amplia en su
significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres
de todos 605 los tiempos y de todos los lugares porque todos los que
se salvan se hacen partícipes de la Redención. 635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte para "que
los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan".
Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15), aniquiló "mediante la
muerte al señor de la muerte, es decir, al diablo y libertó a cuantos,
por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud" (Hb
2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la
muerte y del Hades" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se
doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10). Un gran silencio se cierne hoy sobre la tierra; un gran silencio y una
gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey está durmiendo; la
tierra está temerosa y no se atreve a moverse, porque el Dios hecho
hombre se ha dormido y ha despertado a los que dormían desde hace
siglos ... En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a
la oveja perdida. Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las
sombras de la muerte; Dios y su Hijo van a liberar de los dolores de
la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él
... Y, tomándolo de la mano, lo levanta diciéndole: "Despierta, tú que
duermes, y levántate de entre los muertos y te iluminará Cristo". Yo
soy tu Dios, que por ti me hice hijo tuyo, por ti y por todos estos
que habían de nacer de ti ... Despierta, tú que duermes; porque yo no te he creado para que
estuvieras preso en la región de los muertos. Levántate de entre los
muertos; yo soy la vida de los que han muerto".[500] Bendiciones+ www.ewtn.com |