alabanza y adoracion
Pregunta hecha por carlos contreras el día 9/11/2013:

mi pregunta es la siguiente es lo mismo alabar y adorar y en caso de que no sea lo mismo cuales son sus diferencias espero su respuesta gracias Dios y la virgen los bendigan

Respuesta por Frank Morera el día 9/15/2013:

Hola Carlos.No es lo mismo. Dios no necesita las alabanzas; el creyente es quien necesita alabarlo. Dios ha ordenado la alabanza, no por lo que le afecte a Él sino por los cambios que obra en nosotros los creyentes. La alabanza nos pone en una buena relación con Dios. La alabanza a Dios es, principalmente, un acto de gratitud por todo lo que Dios hace, pero más aún, porque él es digno de ella. Alabar a Dios implica un acto de reconocimiento de su grandeza y señorío, así como de lo excelso, único, admirable y grandioso que es él. Al alabarle, proclamamos sus poderosos hechos, sus maravillas, su grandeza, su poder y su gloria. Le ensalzamos, enaltecemos, honramos, glorificamos y exaltamos con admiración y gratitud; recordamos victorias pasadas y declaramos triunfos futuros.

Cuando le alabamos, declaramos también lo que dice su Palabra acerca de él mismo: lo grande, Todopoderoso, omnipotente, misericordioso, soberano, altísimo, benevolente y clemente que es él La alabanza es principalmente la expresión de admiración y aprobación. En su sentido más pleno, incluye también la expresión de la gratitud y de acción de gracias por los favores recibidos. Así que, la alabanza y acción de gracias frecuentemente aparecen vinculadas.

Sin embargo, las formas más puras de alabanza no incluyen las gracias o gratitud. Son esencialmente expresiones de admiración y adoración con la finalidad de alabar al objeto que amamos, sin tener en cuenta los favores recibidos. Algunos creen que esta forma más elevada de alabar debe ser llamada “ADORACIÓN”.

Adoración Por consiguiente, adorar a Dios es primariamente ensalzar Su persona, carácter, atributos y perfección. Es el asunto de Su adoración por quien es y lo que es, más bien que por lo que haya hecho, y lo que haya resultado en nuestro beneficio. “Dad a al Senor la gloria debida a su nombre; adorad a Dios en la hermosura de la santidad” (Sal 29:2).

La alabanza es primeramente un conocimiento o conciencia interna de lo que es digno. Después, una expresión externa de ese aprecio interno. No se convierte en adoración hasta que encuentre expresión externa.

Mientras permanezca en el corazón y la mente, es admiración. Cuando encuentra su expresión y llega a ser articulada o visible, entonces, es adoración.

La adoración Dios implica mucho más que alabarle. Es un encuentro profundo con el Señor, con su Persona Divina. A través de este encuentro personal podemos palpar Quién es él y tomamos conciencia de quiénes somos nosotros, junto a él; así como de nuestra inmensa pequeñez e insignificancia. Dios anda en busca de adoradores y no adoración (Juan 4:23) Dios anda en busca de aquellos que manifiesten una vida continua de adoración. La alabanza puede ser a veces distante, pero la adoración es por lo general intima. El corazón del hombre no tiene que estar cerca de Dios para alabarle. Cualquier persona o cosa puede alabarlo (Salmos 148:3- 12) La adoración es diferente, pues acerca los creyentes al corazón de Dios. La relación intima es un requisito para la adoración. La adoración envuelve la comunión como la comunicación. La alabanza siempre se ve o se oye; la adoración no siempre es evidente en el observador.Es una actitud interna del Espiritu La alabanza es la preparación para la adoración. La alabanza es la entrada a la adoración a Dios. Bendiciones+

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