Buenas noches, Sr. Morera. Dios lo bendiga en
abundancia. Agradezco su tiempo y paciencia para
responder a todas nuestras preguntas. Ahora bien, mi
inquietud es la siguiente: resulta que el sacristán de
un conocido templo católico de Irapuato, Gto., le da a
un señor Hostias consagradas para llevar (supongo que
éste le administra la Sagrada Comunión a enfermos que
no pueden salir de sus casas). El sacristán abre el
Sagrario, toma el copón y coloca varias Hostias en el
relicario del señor. Luego, cierra con cuidado el
relicario y el copón, devuelve éste al Sagrario y lo
cierra con llave. Al final, le lleva el relicario al
señor y éste lo guarda en una bolsita de cuero de las
que se cuelgan al cuello para portar el relicario. ¿Es
correcto lo que hace el sacristán? Además, he visto que
cuando sólo está una de las señoras ministros
extraordinarios de la Sagrada Comunión, él ayuda
también a distribuir la Comunión a los fieles en la
celebración eucarística. ¿Puede hacerlo? Gracias y
bendiciones para Ud. y los lectores de su sección.
Aunque no sé si mañana Ud. celebra su onomástico (San
Francisco de Asís), ¡felicidades y bendiciones! + |