Bendiciones del Dios que nos ama en CristoCon el permiso del hermano Frank
Dulce María el demonio es un ángel, es una voluntad
espiritual. Como tal es inmortal en el sentido de que
fueron creados por Dios para servirle por toda la
eternidad, pero están muertos porque están totalmente
separados de Dios, lo mismo le pasa al alma que muere y
va al infierno que Dios nos libre.
Satanás y los demás demonios no los podemos matar, pero
si podemos debilitar los por medio de la gracia que
Cristo derrama en su Iglesia.
Los 3 enemigos del alma son el mundo, la carne y el
demonio.
Ante el mundo hay que tener fe y no decaer por los
problemas de esta vida, sino perseverar.
Ante la carne debemos huir de al tentación porque somos
débiles y nos podemos exponernos al pecado.
Ante Satanás debemos luchar con la principal arma que
destruye sus maquinaciones el Amor de Dios, la
misericordia, la verdad, la humildad, el servicio, la
lealtad a Dios, porque Dios, el más grande está con
nosotros y nadie nos puede tocar.
Los sacramentos debilitan totalmente a los demonios, la
oración familiar, personal, el Santo Rosario, las
imágenes bendecidas, el agua bendita y todos los
sacramentales.
El pecado nos debilita a nosotros y le da poder a
satanás.
El pecado daña nuestro cuerpo mediante tentaciones
carnales como la lujuria, tentaciones del alma como la
codicia y todo esto para debilitar mi espíritu es que
la parte que me comunica con Dios, el pecado bloquea el
libre acceso hacia Dios.
Satanás tiene poder si se lo damos porque por si solo
no puede hacer nada, confiemos en Cristo nuestro
salvador y derroté-molo con la gracia derramada por la
sangre preciosa de Jesús en el calvario.
Gloria a Dios
Bendiciones para todos y todas!