No es tanto el defecto físico, sino la envidia que sentirás de los que no sufren lo mismo. Luisa, un defecto físico, puede ser un sin número de cosas. Debes pedir que Dios te ayude aceptarlo, pues Dios mismo no deja de amarte tal y como eres. ¿Porqué piensas que no te ama Dios? Si Dios te ama, entonces debes también amarte.
COPYRIGHT 2013 Señale aquí para enviarle esta respuesta a un amigo |