Nadie, ni tu ni yo, MERECEMOS ser escuchados por Dios. Todo es un don gratuito de su amor gratuitamente dado. Dios quiere, como Padre que es, escucharte. No temas, pide y confiadamente. pero empieza con pedirle perdón, alabarlo, pedirle y no te olvides darle las gracias. Ten paciencia pues da respuestas muy diferentemente a lo que esperamos.
COPYRIGHT 2013 Señale aquí para enviarle esta respuesta a un amigo |