I Pedro 1: 17 - 21
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| 17
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Y si llamáis Padre a quien, sin acepción de personas, juzga a cada cual según sus obras, conducíos con temor durante el tiempo de vuestro destierro,
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sabiendo que habéis sido rescatados de la conducta necia heredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata,
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sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo,
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predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos a causa de vosotros;
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| 21
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los que por medio de él creéis en Dios, que le ha resucitado de entre los muertos y le ha dado la gloria, de modo que vuestra fe y vuestra esperanza estén en Dios.
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