I Reyes  12: 26 - 32
26 Jeroboam se dijo en su corazón: «En esta situación el reino acabará por volver a la casa de David.
27 Si este pueblo continúa subiendo para ofrecer sacrificios en la Casa de Yahveh en Jerusalén, el corazón de este pueblo se volverá a su señor, a Roboam, rey de Judá, y me matarán.»
28 Tomó consejo el rey, hizo dos becerros de oro, y dijo al pueblo: «Basta ya de subir a Jerusalén. Este es tu dios, Israel, el que te hizo subir de la tierra de Egipto.»
29 Colocó uno en Betel,
30 y el pueblo fue con el otro hasta Dan.
31 Hizo Casas en los altos y estableció sacerdotes del común del pueblo que no eran de los hijos de Leví.
32 Hizo Jeroboam una fiesta en el mes octavo, el día quince del mes, parecida a la fiesta de Judá, y subió al altar. Así hizo en Betel, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho y estableciendo en Betel sacerdotes para los altos que había instituido.

EWTN