I Corintios 13: 1 - 10, 13
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| 1
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Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
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| 2
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Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy.
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| 3
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Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.
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| 4
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La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe;
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| 5
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es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal;
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| 6
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no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.
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| 7
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Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.
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| 8
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La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia.
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| 9
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Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía.
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| 10
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Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial.
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| 13
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Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad.
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