Eclesiástico  3: 17 - 18, 20, 28 - 29
17 Haz, hijo, tus obras con dulzura, así serás amado por el acepto a Dios.
18 Cuanto más grande seas, más debes humillarte, y ante el Señor hallarás gracia.
20 Pues grande es el poderío del Señor, y por los humildes es glorificado.
28 Para la adversidad del orgulloso no hay remedio, pues la planta del mal ha echado en él raíces.
29 El corazón del prudente medita los enigmas. un oído que le escuche es el anhelo del sabio.

EWTN