Romanos  4: 20 - 25
20 Por el contrario, ante la promesa divina, no cedió a la duda con incredulidad; más bien, fortalecido en su fe, dio gloria a Dios,
21 con el pleno convencimiento de que poderoso es Dios para cumplir lo prometido.
22 Por eso le fue reputado como justicia.
23 Y la Escritura no dice solamente por él que le fue reputado, sino también por nosotros,
24 a quienes ha de ser imputada la fe, a nosotros que creemos en Aquel que resucitó de entre los muertos a Jesús Señor nuestro,
25 quien fue entregado por nuestros pecados, y fue resucitado para nuestra justificación.

EWTN