Salmo  59: 2, 10, 17 - 18
2 ¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,
10 Oh fuerza mía, hacia ti miro. Pues es Dios mi ciudadela,
17 Yo, en cambio, cantaré tu fuerza, aclamaré tu amor a la mañana; pues tú has sido para mí una ciudadela, un refugio en el día de mi angustia.
18 Oh fuerza mía, para ti salmodiaré, pues es Dios mi ciudadela, el Dios de mi amor.

EWTN