| Salmo 5: 5 - 7, 12 |
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| 5 | Pues no eres tú un Dios que se complace en la impiedad, no es huésped tuyo el malo. |
| 6 | No, los arrogantes no resisten delante de tus ojos. Detestas a todos los agentes de mal, |
| 7 | pierdes a los mentirosos; al hombre sanguinario y fraudulento le abomina Yahveh. |
| 12 | Y se alegren los que a ti se acogen, se alborocen por siempre; tú los proteges, en ti exultan los que aman tu nombre. |