Salmo  31: 2 - 4, 17, 25
2 En ti, Yahveh, me cobijo, ¡oh, no sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia, líbrame,
3 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
4 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
17 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
25 ¡Valor, que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!

EWTN