Salmo  19: 8, 10, 12 - 14
8 La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
10 El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
12 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
14 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.

EWTN