| Salmo 110: 1 - 4 |
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| 1 | De David. Salmo. Oráculo de Yahveh a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies. |
| 2 | El cetro de tu poder lo extenderá Yahveh desde Sión: ¡domina en medio de tus enemigos! |
| 3 | Para ti el principado el día de tu nacimiento, en esplendor sagrado desde el seno, desde la aurora de tu juventud. |
| 4 | Lo ha jurado Yahveh y no ha de retractarse: «Tú eres por siempre sacerdote, según el orden de Melquisedec.» |