Filipenses 4: 10 - 19
|
| 10
|
Me alegré mucho en el Señor de que ya al fin hayan florecido vuestros buenos sentimientos para conmigo. Ya los teníais, sólo que os faltaba ocasión de manifestarlos.
|
| 11
|
No lo digo movido por la necesidad, pues he aprendido a contentarme con lo que tengo.
|
| 12
|
Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación.
|
| 13
|
Todo lo puedo en Aquel que me conforta.
|
| 14
|
En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.
|
| 15
|
Y sabéis también vosotros, filipenses, que en el comienzo de la evangelización, cuando salí de Macedonia, ninguna Iglesia me abrió cuentas de «haber y debe», sino vosotros solos.
|
| 16
|
Pues incluso cuando estaba yo en Tesalónica enviasteis por dos veces con que atender a mi necesidad.
|
| 17
|
No es que yo busque el don; sino que busco que aumenten los intereses en vuestra cuenta.
|
| 18
|
Tengo cuanto necesito, y me sobra; nado en la abundancia después de haber recibido de Epafrodrito lo que me habéis enviado, suave aroma , sacrificio que Dios acepta con agrado.
|
| 19
|
Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.
|