Mateo 10: 16 - 25
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| 16
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«Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.
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Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas;
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y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles.
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Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento.
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Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros.
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| 21
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«Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán.
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| 22
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Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.
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| 23
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«Cuando os persigan en una ciudad huid a otra, y si también en ésta os persiguen, marchaos a otra. Yo os aseguro: no acabaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.
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| 24
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«No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo.
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| 25
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Ya le basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su amo. Si al dueño de la casa le han llamado Beelzebul, ¡cuánto más a sus domésticos!
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