Lucas  1: 67 - 79
67 Zacarías, su padre, quedó lleno de Espíritu Santo, y profetizó diciendo:
68 «Bendito el Señor Dios de Israel porque ha visitado y redimido a su pueblo.
69 y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,
70 como había prometido desde tiempos antiguos, por boca de sus santos profetas,
71 que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban
72 haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza
73 y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos
74 que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor
75 en santidad y justicia delante de él todos nuestros días.
76 Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos
77 y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados,
78 por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura,
79 a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»

EWTN