Hebreos  10: 11 - 14, 18
11 Y, ciertamente, todo sacerdote está en pie, día tras día, oficiando y ofreciendo reiteradamente los mismos sacrificios, que nunca pueden borrar pecados.
12 El, por el contrario, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sentó a la diestra de Dios para siempre,
13 esperando desde entonces hasta que sus enemigos sean puestos por escabel de sus pies.
14 En efecto, mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados.
18 Ahora bien, donde hay remisión de estas cosas, ya no hay más oblación por el pecado.

EWTN