Baruc 3: 9 - 15, 32 - 38
|
| 9
|
Escucha, Israel, los mandamientos de vida, tiende tu oído para conocer la prudencia.
|
| 10
|
¿Por qué, Israel, por qué estás en país de enemigos, has envejecido en un país extraño,
|
| 11
|
te has contaminado con cadáveres, contado entre los que bajan al seol?
|
| 12
|
¡Es que abandonaste la fuente de la sabiduría!
|
| 13
|
Si hubieras andado por el camino de Dios, habrías vivido en paz eternamente.
|
| 14
|
Aprende dónde está la prudencia, dónde la fuerza, dónde la inteligencia, para saber al mismo tiempo dónde está la longevidad y la vida, dónde la luz de los ojos y la paz.
|
| 15
|
Pero ¿quién ha encontrado su mansión, quién ha entrado en sus tesoros?
|
| 32
|
Pero el que todo lo sabe la conoce, con su inteligencia la escrutó, el que dispuso la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos,
|
| 33
|
el que envía la luz, y ella va, el que llama, y temblorosa le obedece;
|
| 34
|
brillan los astros en su puesto de guardia llenos de alegría,
|
| 35
|
los llama él y dicen: ¡Aquí estamos!, y brillan alegres para su Hacedor.
|
| 36
|
Este es nuestro Dios, ningún otro es comparable a él.
|
| 37
|
El descubrió el camino entero de la ciencia, y se lo enseñó a su siervo Jacob, y a Israel su amado.
|
| 38
|
Después apareció ella en la tierra, y entre los hombres convivió.
|