| 28-Marzo-2000 -- ZENIT
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LA PEREGRINACION DEL PAPA, INICIO DE
UNA NUEVA ERA DE RELACIONES
Portavoz de la Custodia de Tierra Santa
hace un balance de la peregrinación
JERUSALEN, 27 mar (ZENIT.org).- Las
repercusiones que tendrá la visita del Papa son muy difíciles
de imaginar. Se requiere conocer muy bien la realidad de los
territorios palestinos e Israel para comprender las
consecuencias, no sólo políticas, sino sobre todo espirituales
y religiosas. En una entrevista a la agencia vaticana «Fides»
el padre franciscano Frederic Manns, portavoz de la Custodia de
Tierra Santa, hace un primer balance de esta semana de
peregrinación de Juan Pablo II por Tierra Santa
Impacto en el mundo judío El padre Manns,
comienza analizando el impacto que ha tenido en el mundo judío.
Distingue entre los ortodoxos «que del Papa no quieren saber
nada» y los intelectuales y políticos, en general laicos, que
«están encantados con la visita». Entre éstos destaca Ehud
Barak, quien está continuando la herencia que dejó Isaac
Rabin, el «primero que abrió relaciones con el Vaticano». Por
ello, asegura: «Detrás del éxito de Barak está el sacrificio
de Rabin. Comienza una nueva era entre el judaísmo y el
cristianismo en general».
Por lo que se refiere al impacto en la
población judía, el portavoz de la Custodia de Tierra Santa,
quien es también director del Centro de Estudios Bíblicos de
Jerusalén, considera que «hasta ahora no sabía mucho sobre el
cristianismo». Los israelíes reconocen ahora «que es
necesario revisar los libros de historia», pues en las escuelas
todo lo que tenía que ver con la Iglesia «era interpretado o
eliminado». «La prensa y la televisión han dado una cobertura
única en la historia de Israel, ofreciendo servicios sobre la
Iglesia católica, suscitando curiosidad incluso entre el gran público».
Impacto en el mundo musulmán El padre
Manns analiza a continuación el impacto del viaje en el mundo
palestino. Por lo que se refiere a Yasser Arafat, considera que
las cosas no podían haber salido mejor. El Papa al abogar por
una «tierra madre» («homeland») para los palestinos ha
seguido el mismo camino que emprendió Israel en la declaración
de Balfour, en la que se le prometía una «tierra madre».
El franciscano reconoce que ahora tiene
miedo de que los fundamentalistas vean en las buenas relaciones
que ha instaurado el Papa con el Estado de Israel un peligro y
que las tensiones con los cristianos aumenten. «Algunos
musulmanes extremistas de Nazaret han dicho que, tras la visita
del Papa, comenzarán a construir la mezquita, en lugar de
esperar hasta el 2001, como habían pactado con el gobierno
israelí. Justifican este gesto acusando a los cristianos de
haber traicionado a los palestinos».
Impacto entre los cristianos palestinos
Por último, la visita ha producido un impacto decisivo en la
comunidad cristiana local. «A la Iglesia palestina le cuesta
aceptar el judaísmo --dice el portavoz de la Custodia de Tierra
Santa--. El rechazo del Estado de Israel durante décadas puso
entre paréntesis la raíz judía de la fe cristiana. Además,
hay que tener en cuenta otro elemento económico. Hay muchos
cristianos ricos en los territorios palestinos, pero éstos
prefieren irse al extranjero, tomar otra ciudadanía, y no
invertir creativamente en estos lugares. El Papa, al pedir el
redescubrimiento de su identidad, como hijos de Dios, les ha
pedido también que se comprometan a afirmar la dignidad humana.
Los cristianos tienen que reconocer la gran dignidad de los judíos
y musulmanes. Pueden ser de verdad un puente de reconciliación.
Por ejemplo, los cristianos de aquí rechazan la Biblia, o mejor,
el Antiguo Testamento, pues dicen "es el libro de
Israel". De este modo, hacen una lectura política de la
Biblia, justificando así las lecturas políticas que Israel
hace de la Biblia. Con esta peregrinación, el Papa ha pedido
que se redescubra el mensaje espiritual de la Biblia, las
promesas de Abraham y su cumplimiento en Jesucristo. Espero que
en el futuro la Iglesia de Jerusalén dé a luz a los más
grandes biblistas, pues para ellos es mucho más fácil que para
un occidental aprender el hebreo y entrar en la mentalidad judía».
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