| 25-Marzo-2000 -- Servicio
informativo del Vaticano
EL PAPA CONSAGRA LAS FAMILIAS DEL MUNDO
A LA MADRE DE DIOS
CIUDAD DEL VATICANO, 25 MAR 2000 (VIS).-Hoy,
solemnidad de la Anunciación del Señor, Juan Pablo II se
trasladó en helicóptero a las 8.15 (hora local) desde Jerusalén
a Nazaret. Antes de celebrar misa en la Basílica de la
Anunciación, que está confiada a la Custodia franciscana de
Tierra Santa, se detuvo a rezar en la gruta.
En 1730, la iglesia franciscana
incorporaba la gruta-casa de la Sagrada Familia en una cripta
bajo el altar mayor; erigida en parroquia, fue ampliada en 1877
y después derruida en 1959 para construir la nueva iglesia. La
actual basílica fue visitada por Pablo VI antes de ser dedicada
en 1969. En la parte alta de la fachada principal se encuentra
la estatua de Cristo Redentor; debajo está la escena de la
Anunciación y los cuatro evangelistas. La fachada sur está
dedicada a María adolescente. Dentro hay dos iglesias
superpuestas con una apertura central desde la que se ve la
gruta-casa de la Sagrada Familia; la inferior custodia la gruta
y el altar franciscano de 1600 con el escrito: "Verbum caro
hic factum est" (Aquí se hizo carne el Verbo); la iglesia
superior está dedicada a la exaltación de la Virgen, Madre de
Dios hecho hombre. En las paredes hay varios cuadros que
ilustran la devoción mariana en los principales santuarios del
mundo. La cúpula tiene 55 metros de alto. El pavimento que une
las dos iglesias es un tapiz de mármol policromado en el que se
describe en ocho cuadros taraceados el Magisterio de la Iglesia
sobre María: Madre de Dios, Asunción al cielo, Virginidad,
Inmaculada Concepción, Mediación Universal, Santidad Perfecta,
Dignidad Real, Maternidad Espiritual.
En la homilía, el Papa recordó las
palabras del profeta Isaías: "He aquí que la virgen
concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrá por nombre
Emmanuel". Y dijo: "Emmanuel: Dios con nosotros. Con
estas palabras es preanunciado el evento único que se cumpliría
en Nazaret en la plenitud de los tiempos, y este es el evento
que celebramos hoy con alegría y felicidad intensas".
"Al igual que Abrahán, también a
María se le pide que responda que sí a algo que nunca ha
sucedido antes. (...) María no pregunta si la promesa es
realizable sino cómo se realizará. No sorprende por tanto que
al final pronuncie su fiat: 'He aquí la esclava del Señor, hágase
en mí según tu palabra'. Con estas palabras María se muestra
como verdadera hija de Abrahán y se convierte en Madre de
Cristo y Madre de todos los creyentes".
El Santo Padre afirmó que había venido a
Nazaret para suplicar a la Madre de Dios. "Pido ante todo
por una gran renovación de la fe de todos los hijos de la
Iglesia. (...) Pido a la Sagrada Familia que inspire a todos los
cristianos para defender a la familia contra las numerosas
amenazas actuales a su naturaleza, su estabilidad y su misión.
Confío a la Sagrada Familia los esfuerzos de los cristianos y
de todas las personas de buena voluntad por defender la vida y
promover el respeto por la dignidad de todos los seres humanos.
Consagro las familias de Tierra Santa, las familias del mundo, a
María, la Theotókos, la gran Madre de Dios".
Después de la celebración eucarística,
Juan Pablo II se trasladó en helicóptero a la delegación
apostólica de Jerusalén, donde almorzó.
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