| 24-Marzo-2000 -- Servicio
informativo del Vaticano
EL SANTO PADRE CELEBRA MISA EN EL
CENACULO DE JERUSALEN
CIUDAD DEL VATICANO, 23 MAR 2000 (VIS).-El
Santo Padre celebró Misa en privado a las 8.30 con los
ordinarios de Tierra Santa y con los cardenales y obispos del séquito
papal, en la Capilla del Cenáculo de Jerusalén.
El Cenáculo es el lugar de la institución
del sacerdocio ordenado y de los sacramentos de la Eucaristía y
de la Penitencia. La palabra latina "Coenaculum"
indica el lugar donde se cena, pero en general designaba el piso
superior que servía de hospedaje, y donde hoy se encuentra la
capilla. La tradición cristiana sobre la autenticidad del Cenáculo
es muy antigua y se remonta a finales del siglo III. Actualmente,
el edificio es de propiedad del Estado israelí. En el piso
inferior hay un cenotafio (monumento funerario en el que no está
el cadáver del personaje a quien se dedica), llamado "La
Tumba de David", meta de peregrinaciones judías nacionales,
aunque si la referencia a la sepultura de David no tiene ningún
fundamento histórico o arqueológico. También hay una antigua
capilla dedicada al recuerdo del Lavatorio de los pies. A través
del claustro del convento franciscano de 1335 se accede al Museo
de la Shoah, en recuerdo de las víctimas de los campos de
exterminio nazis.
En la homilía, Juan Pablo II recordó
"con profunda emoción" las palabras de la consagración
pronunciadas por Cristo durante la Ultima Cena en este mismo
lugar. "En un cierto sentido, Pedro y los apóstoles, en
las personas de sus sucesores, han vuelto hoy a la sala del piso
superior, para profesar la fe perenne de la Iglesia: 'Cristo ha
muerto, Cristo ha resucitado, Cristo volverá'".
"Cristo edifica a la Iglesia mediante
la Eucaristía. Las manos que han partido el pan para los discípulos
durante la Ultima Cena se extendieron sobre la cruz para reunir
a todos los pueblos a su alrededor en el Reino eterno del Padre.
A través de la celebración eucarística, El nunca cesa de
guiar a los hombres y mujeres para que sean miembros efectivos
de su Cuerpo".
Juan Pablo II recordó que "este año
del Gran Jubileo es una oportunidad especial para que los
sacerdotes crezcan en la consideración del misterio que
celebran en el altar. Por este motivo -dijo-, deseo firmar la
Carta a los Sacerdotes por el Jueves Santo de este año aquí,
en la sala superior, donde fue instituido el único sacerdocio
de Jesucristo, que todos nosotros compartimos".
Después de la celebración eucarística,
el Papa realizó una visita de cortesía a los dos Rabinos Jefes
de Israel, Meir Lau y Bakshi-Doron. Desde allí se trasladó al
palacio presidencial de Jerusalén, donde se reunió con el
presidente del Estado de Israel, Ezer Weizman. A las 12.15 (hora
local), Juan Pablo II se dirigió al Mausoleo de Yad Vashem, el
momumento a la memoria del Holocausto.
|