| 21-Marzo-2000 -- ACI Prensa
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UN MOSAICO DE MARÍA PARA EL PAPA
ROMA, 21 Mar. (ACI).- El fraile
franciscano Michele Piccirillo es, para los expertos, la mayor
autoridad mundial en la arqueología de Tierra Santa. Uno de sus
hallazgos más recientes es un antiquísimo mosaico con una
oración a la Virgen María, cuya reproducción regaló a Juan
Pablo II en su paso por el Monte Nebo.
En el mosaico hay una inscripción en
griego que se remonta al año 767. "Si quieres mirar a María,
Madre virginal de Dios y al Cristo por Ella generado, Rey
universal, hijo único del único Dios, purifica mente, carne y
obras. Que tú puedes purificar con tus oraciones al pueblo de
Dios", señala el mosaico.
El P. Piccirillo, de 56 años, dirige
desde 1973 las excavaciones de los franciscanos en una zona rica
en testimonios cristianos. Actualmente, también enseña en el
instituto bíblico de Jerusalén donde también dirige el museo
arqueológico y periódicamente guía retiros espirituales en el
monasterio de Moisés.
Cada mes de julio, el fraile se dedica a
las excavaciones con un seleccionado grupo de voluntarios que se
hospeda en el monasterio.
El último descubrimiento de este grupo es
el de un complejo formado por dos grandes iglesias, con
inscripciones en griego probablemente construidas por los
cristianos de Banu Ghassan en el siglo VI.
Los franciscanos de la Custodia de Tierra
Santa han estado presentes en el Monte Nebo desde 1932 cuando,
mediante el fraile Jerome Mihaic y con la colaboración del emir
Abdallah bin al-Hussein, adquirieron las cimas de Siyagha y el-Mukhayyat.
El Siyagha es un santuario del siglo IV, construido por la
comunidad cristiana en honor de Moisés.
El Studium Biblicum Franciscanum, con sede
en Jerusalén, patrocinó dos excavaciones arqueológicas en
Siyagha; la primera tuvo lugar entre 1933 y 1937, y la segunda,
que comenzó en 1960, está todavía en curso.
Durante la primera etapa de las
excavaciones vinieron a la luz la basílica de Moisés, del
siglo IV, construida sobre los cimientos de una basílica de la
antigüedad clásica, el monasterio de Wadi Afrit, que la rodea
y cinco iglesias. Las excavaciones y la restauración del
monasterio prosiguen en la actualidad merced a los pequeños
grupos de arqueólogos y restauradores procedentes de diversos
países que vienen al Monte Nebo y que trabajan sobre todo en
los meses de verano.
En 1932 los franciscanos construyeron un
convento en esta cima para albergar a los miembros de la
expedición arqueológica durante su trabajo. El área
conventual se ha expandido en estos años y ahora es utilizada
ocasionalmente por los franciscanos como una casa de retiro. Un
jardín adyacente y otras zonas están destinadas a las
comunidades cristianas cuando transcurren aquí jornadas de
recogimiento.
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