| 20-Marzo-2000 -- Servicio informativo del
Vaticano
EL PAPA REZA POR LOS QUE SUFREN EL EMBARGO EN IRAK
CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2000 (VIS).-El Papa recordó hoy
a los iraquíes que "se ven seriamente amenazados por el
continuo embargo internacional", y aseguró su "apoyo
con la oración a todos los que están sufriendo, especialmente
a las mujeres, niños y ancianos. (Que Jesús, verdadero amigo
de los pobres y afligidos, les acompañe siempre en sus
dificultades y les sostenga con su amor!".
Juan Pablo II dijo estas palabras durante la audiencia en la
Plaza de San Pedro a los fieles de la Iglesia católica caldea,
acompañados por Su Beatitud Raphael I Bidawid, patriarca de
Babilonia de los Caldeos, que están celebrando el jubileo.
El Papa también se dirigió a los pastores y fieles de la
Iglesia siro-malabar de India y de otras partes, que han venido
a Roma para celebrar su jubileo. "Que a través de la oración
y el arrepentimiento, la devoción y la conversión, las múltiples
gracias que Dios derrama sobre su Iglesia durante este 'año
favorable' produzcan cada vez más frutos abundantes de santidad
en vuestras vidas".
A los fieles de la diócesis de Vicenza, Juan Pablo II les
animó a luchar frente a los problemas como "la sensible
disminución de vocaciones sacerdotales y religiosas", la
fragilidad de muchos matrimonios, la secularización, la
disminución de la asistencia a la misa dominical. "Sed sólidos
y fieles a Cristo y a su Evangelio; sed generosos y abiertos a
los hermanos".
El Santo Padre pidió a los peregrinos de la diócesis de
Sorrento-Castellammare di Stabia que fueran "dóciles a las
invitaciones del Señor". "Dejad que su palabra os
ilumine, su amor os transforme y a quienes encontréis a vuestro
regreso llevad su alegría y su paz".
Dirigiéndose a los miembros del Centro Italiano Femenino, el
Papa les dijo: "(Sabed vivir vuestra vocación con valentía
como María de Nazaret, mujer nueva y testigo fecundo de la
bondad de Dios".
A los participantes en el foro de las organizaciones
cristianas para la animación pastoral de los circos y parques
de atracciones, les manifestó el deseo de que dieran testimonio
de "la paciencia, el coraje, el riesgo calculado, la
estrecha colaboración y el respeto recíprocos".
Juan Pablo II se dirigió finalmente a los estudiantes de
teología del colegio Borromeo de Münster (Alemania): "Os
deseo que estudiéis mucho durante estos días en Roma y que veáis
en este ciudad a la Iglesia universal".
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