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22 de Noviembre
Santa Cecilia
Mártir
Año 177
Santa Cecilia bendita, dile a Dios que
también nosotros prefiramos
mil muertes antes que ser infieles a nuestra santa
religión.
No ofendas a nadie ni en mucho ni en poco (S. Biblia Ecl. 5, 15).
Por más de mil años Santa
Cecilia ha sido muy venerada en la Iglesia Católica.
Una tradición muy antigua dice que pertenecía a una de las
principales familias de Roma, que acostumbraba vestir una
túnica de tela muy áspera y que había consagrado a Dios su
virginidad.
Sus padres la comprometieron en matrimonio con un joven
llamado Valeriano, pero Cecilia le dijo a éste que ella
había hecho voto de virginidad y que si él quería ver al
ángel de Dios debía hacerse cristiano. Valeriano se hizo
instruir por el Papa Urbano y fue bautizado. Luego entre
Cecilia y Valeriano convencieron a Tiburcio, el hermano de
éste, y lograron que también se hiciera cristiano.
Las historias antiguas dicen que Cecilia veía a su ángel de
la guarda. El alcalde de Roma, Almaquio, había prohibido
sepultar los cadáveres de los cristianos. Pero Valeriano y
Tiburcio se dedicaron a sepultar todos los cadáveres de
cristianos que encontraban. Por eso fueron arrestados.
Llevados ante el alcalde, éste les pidió que declararan que
adoraban a Júpiter. Ellos le dijeron que únicamente adoraban
al verdadero Dios del cielo y a su Hijo Jesucristo. Entonces
fueron ferozmente azotados y luego les dieron muerte. Los dos
santos mártires animaban a los demás cristianos de Roma a
sufrir con gusto todos los horrores, con tal de no ser
infieles a la santa religión.
En seguida la policía arrestó a Cecilia y le exigió que
renunciara a la religión de Cristo. Ella declaró que
prefería la muerte antes que renegar de la verdadera
religión. Entonces fue llevada junto a un horno caliente para
tratar de sofocarle con los terribles gases que salían de
allí, pero en vez de asfixiarse ella cantaba gozosa (quizás
por eso la han nombrado patrona de los músicos). Visto que
con este martirio no podían acabar con ella, el cruel
Almaquio mandó que le cortaran la cabeza. La santa, antes de
morir le pidió al Papa Urbano que convirtiera su hermosa casa
en un templo para orar, y así lo hicieron después de su
martirio. Antes de morir, había repartido todos sus bienes
entre los pobres.
En 1599 permitieron al escultor Maderna ver el cuerpo
incorrupto de la santa y él fabricó una estatua en mármol
de ella, muy hermosa, la cual se conserva en la iglesia de
Santa Cecilia en Roma. Está acostada de lado y parece que
habla.
En Roma había ya en el año 545 un templo dedicado a esta
gran Santa. |