Los Últimos Tiempos |
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La Fiesta La Coronilla |
¿Por que Cristo le dio énfasis en estos tiempos a una doctrina, La
Divina Misericordia, que ha sido parte del patrimonio de la Fe desde el
principio, así como pedir una nueva expresión devocional y litúrgica de
ella? En las revelaciones de Sor Faustina Jesús responde esta pregunta,
conectándola a otra doctrina, a la que también se le da poca
importancia, esta es la de la Segunda Venida. En los Evangelios el Señor
nos muestra como su primera venida fue en humildad, como un Servidor, para
liberar al mundo del pecado. Sin embargo, Él promete regresar en gloria a
juzgar al mundo en el amor, como claramente lo dice en su discurso del
Reino en los capítulos 13 y 25 de Mateo. Entre estas dos venidas tenemos
el final de los tiempos o la era de la Iglesia, en la que la Iglesia
ministra le reconciliación hasta el gran y terrible Día del Señor, el
día de la Justicia Divina. Todo católico debe estar familiarizado con
las enseñanzas de la Iglesia con respecto a este tema, contenido en los
párrafos 668 y 679 del Catecismo de la Iglesia Católica. Solo en el
contexto de una revelación pública como es enseñado por el Magisterio
podemos situar las palabras de la revelación privada dada a Sor Faustina.
Además de estas palabras de Nuestro Señor la hermana Faustina nos da las palabras de la Madre de Misericordia, la Santísima Virgen María.
Está claro, que, como en el mensaje de Fátima, la urgencia aquí es la urgencia del Evangelio, "arrepiéntanse y crean". El tiempo exacto es del Señor. Sin embargo, es también claro que hemos alcanzado una etapa crítica de los últimos tiempos que comenzaron con el nacimiento de la Iglesia. Por esto el Papa Juan Pablo II se refirió a "una función especial" asignada a él por Dios "en la presente situación del hombre, la Iglesia y del mundo" en la consagración de 1981 del Santuario del Amor Misericordioso en Collevalenza, Italia. En su encíclica sobre el Padre, él nos urge a "implorar la Misericordia de Dios para la humanidad en estos tiempos de la historia…para suplicar por ella en estos tiempos difíciles y críticos de la historia de la Iglesia y del mundo mientras nos acercamos al final del segundo milenio." (Eníclica Rico en Misericordia 15) |
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