Extractos de "A la Sombra de Su Luz"


Liberación

¿Podría ser que la mejor manera de liberarse fuera tener una atadura aplastante con Dios?

No es tanto la posesión de cosas lo que me ata; es la carga que las cosas imponen — el miedo a perderlas, la codicia por tener más, el poder que ejercen, el resplandor tan luminoso por tan corto tiempo. Todos ello me lleva a un círculo vicioso que es difícil cambiar. Cuanto más tengo, más quiero; cuanto más quiero, más ansioso me vuelvo y todos los días mi mente y el alma están absortas en una red demasiado fuerte para atravesarla.

La realidad visible trae un grado de felicidad, pero no la paz; da un brillo pero no luz; da seguridad pero nunca convicción; promueve un amor basado en el servicio, pero nunca alimenta el amor que es basado en el sacrificio.

¿La liberación es la respuesta a la libertad? No, porque la liberación es negativa— es ser sin ser. La respuesta debe ser positiva — Debo reemplazar lo que tengo por algo mejor. Las cosas que ocupan a mi mente y son contrarias a la Voluntad Divina son las que ejercen mayor poder sobre mi alma.

Debo elevar las cosas que pasan viendo a Dios en ellas. La esencia de la atadura es poseer, tener, todo lo que está pasando. Por qué debería poner mi corazón en algo que está aquí hoy y mañana se ha ido.

¿Dónde, alma mía, está el equilibrio entre la piedad y la liberación, que provee para hoy sin estar ansioso por mañana, que tiene las cosas sin poseerlas, que es cuidadoso siendo altruista? El equilibrio es un profundo y fuerte amor por Dios. Todos los amores menores se desploman en la presencia de un gran Amor y aquí está el equilibrio y la respuesta a la liberación: el Amor Sobrenatural.

El Amor Sobrenatural es libre y desasido porque está basado en una Realidad invisible; es seguro porque esa Realidad es eterna; es fuerte porque es alimentada por el mismo Dios; puede poseer las cosas sin ser poseído por ellas; puede amar a las personas y estar satisfecho si ese amor no es correspondido; puede dar y dar y nunca secarse.

Es entonces, una cuestión de preferencia y prioridades y de poner en primer lugar lo primero. No es una cuestión de tener o no tener, de ser rico o pobre, de éxito o fracaso. Es poner a Dios y Su Reino PRIMERO, DELANTE y SIEMPRE, sabiendo que todo lo demás se añadirá.

El secreto de la libertad real es preferir a Dios sobre todo y hacer todo por Dios.

EL ÚLTIMO LUGAR

La palabra "humildad" es entendida mal por la mayoría de las personas y despreciada por otras. No significa dejarse pisotear. Jesús nos dijo que aprendiéramos de Él cómo ser manso y humilde de corazón. Debemos mirar Su vida si queremos tener algún concepto de qué es la humildad.

Cristo tomó el lugar de un sirviente pero nunca dejó de ser el Señor; Él tomó el último lugar pero siempre fue el Líder; fue manso cuando se le acusó injustamente, pero bastante enérgico para llamar a los hombres hipócritas, cuando tuvo que hacerlo; Él curó a los ciegos y entonces les dijo que no lo dijeran a nadie; Él sintió los celos y el odio de Sus enemigos pero nunca perdió Su serenidad; tuvo miedo en el Jardín de Getsemaní, pero hizo lo que tenía que hacer; Él sufrió tormentos inauditos y pidió el perdón para Sus verdugos; Él se sintió abandonado pero encomendó Su alma a Su Padre. Así es cómo fue humilde.

La humildad es saber mi lugar ante Dios y ser agradecido y situarme ante los hombres humildemente.

AUTODOMINIO

¿Cuándo yo me niego a mi mismo, qué estoy haciendo realmente? El poder de mi voluntad es tan fuerte que yo puedo decir "no" incluso a Dios. Aunque es una facultad espiritual, la voluntad necesita del ejercicio para fortalecerse - como un músculo necesita el ejercicio para mantener su tono. El mal uso o desuso significan la muerte para las facultades físicas y espirituales. Cada vez que digo "no" a una pequeña tentación, fortalezco mi voluntad para decir "no" a una mayor. Cuanto más se vuelva mi voluntad hacia Dios, mayor será mi unión con Su Hijo.

EFECTOS POSITIVOS DE LA ABNEGACIÓN

El amor aumenta cuando me abstengo de hablar de los defectos de mi prójimo. La Paciencia crece cuando yo escucho un aburrido relato de la neurosis de un amigo. La Templanza se fortalece cuando uso la moderación. La Justicia se endulza cuando me pongo en los zapatos de mi prójimo y perdono sus ofensas. La Apacibilidad me da más control cuando suprimo la oportunidad de perder mi temple. La Humildad se conserva cuando doy crédito a quién debo —a Dios. La Prudencia se facilita cuando me olvido de mí y busco el bien de los otros. La Fortaleza se aumenta cuando acepto el dolor y el sufrimiento.

LA LLAMADA A LA SANTIDAD

Solo Dios es santo y bueno y yo me encuentro en la misma posición que San Pablo cuando decía que no hacía lo que quería sino que hacía aquello que no quería hacer. Esto demuestra que Pablo era un hombre ordinario con una misión de Dios. Yo también tengo un misión — cooperar en la tarea del Espíritu santo desarrollando la semilla de santidad (la gracia), plantada en mi alma por el Bautismo. La esencia de la santidad no es hacer grandes cosas, sino hacer las cosas ordinarias con gran amor por Dios y el prójimo.

UN TIEMPO DE DECISIÓN

Es difícil de llevar una vida cristiana hoy. El mundo tiene tanto que ofrecer y aunque yo encuentro sólo vacío, hay tantas cosas que esperan llenar el vacío en mi alma que Dios no parece tener una oportunidad y entonces, un día, a través de la oración de un amigo, un sermón, un libro — mi vida empieza a tener significado y Jesús aparece real y vivo en mi alma. Un nuevo mundo entero se abre. Veo la Mano de Jesús y Su amor en muchos lugares y de repente comprendo que las cosas que antes me mantuvieron en tal esclavitud han perdido su significado.

Parezco solo en medio de la muchedumbre. Las cosas del pasado ya no me interesan y no puedo ver el futuro. Es tiempo de decisión. La semilla ha caído a la tierra y ha empezado a germinar. El Señor y el mundo esperan con expectación. La manera mejor de tomar cualquier decisión es enfrentarla y sopesar todos los pros y contras.

PRO Si escojo al Señor, tendré alegría y dolor, pero Su fuerza me levantará y el premio es eterno.

CON Si yo escojo el mundo, puede haber felicidad aquí y allá, pero el dolor me hará amargo y el premio es pasajero.

PRO Si uso algo de tiempo cada día en la oración, leer las Escrituras y en un esfuerzo por ver Su amor en todo, llegaré a la paz del alma y la alegría del corazón.

CON Si elijo llenar mi día de la chismografía, horas de televisión y diversiones y juegos, mi día estará vacío y mi vida cada vez menos profunda.

PRO El Amor y la alegría que trae Jesús a mi alma irradiará a mi vecino y le dará espera en tiempos de desesperación.

CON Mis mejores amigos pueden pensar que mi amor recién-encontrado es una amenaza para sus vidas y me abandonen.

PRO En mis relaciones comerciales yo veré las cosas y tomaré las decisiones con principios cristianos, dando los sueldos justos, siendo honrado e imparcial en el trato con los empleados - y eso dará testimonio de mi amor por Jesús.

CON Caeré en ridículo ante mis compañeros y socios y me pueden considerar como un necio y poco realista por vivir los principios cristianos.

Antes de que tome una última decisión debo mirar al Señor. Jesús me eligió aceptando la oposición y ridículo de la mayoría como la parte de mi salvación.

No le importó ser considerado como un loco porque Él sabía que esto era parte del precio que tenía que pagar para que yo pudiera entrar en el Reino.

Se alegró de tener algunos amigos que lo aceptaron como Él era, en lugar de aceptar el aplauso de las muchedumbres que aclamaban, "Hosanna al Hijo de David.

"

Él fue bastante valiente para sufrir la pérdida de todas las cosas, sabiendo que algún día me pediría que dejara algunas cosas.

Mi nueva vida entonces, como Cristiano, es una cuestión de opciones. Todos los días hay oportunidades de escoger al Señor y puedo hacerlo sin alboroto y fanfarria. Mi vecino no debe sentir que, ahora que he encontrado al Señor, él no es bastante bueno para mí.

Los primeros Cristianos atrajeron a los paganos, no citando la Escritura, sino teniendo la alegría del Señor en toda circunstancia, por el amor a todos, sobretodo a los enemigos, partiendo el pan juntos, orando juntos, mientras cantaban en sus corazones y tenían la bella convicción de que Jesús es el Señor. Hicieron la Cristiandad tan atractiva que las personas se acercaron para unirse a ellos.

El tiempo por escoger ha llegado.

YO ESCOJO AL SEÑOR

LA VIDA POR VENIR

Sé que la vida es una peregrinación, una tierra de pruebas y un tiempo para el crecimiento. Debo ser consciente de dos realidades — la visible que puedo ver y la invisible que no puedo ver. Mi vida entera debe engranarse hacia una armonía perfecta entre estas dos realidades.

Si miro sólo la visible e ignoro lo espiritual, soy un necio; si yo veo sólo lo espiritual e ignoro lo visible, soy irreal. Ahora que he hecho mi elección debo mantener un equilibrio entre estas dos fuerzas en mi vida.

He visto lo que debo hacer y el premio que tendré en esta vida — pero ¿y después?

EN EL CIELO

El propio Dios limpiará cada lágrima lejos de mis ojos y no habrá más dolor.

No habrá ninguna desilusión, fracaso o separación en el Reino. Todos sin excepción me amarán y yo los amaré a cambio.

Yo constantemente aprenderé nuevos misterios sobre Dios que iluminará mi alma y me hará experimentar deleites incalculables. Nunca sentiré de nuevo miedo, desconfianza o angustia — solo seguridad, convicción y paz perfectas. Conoceré la razón detrás de cada sufrimiento y dolor durante mi estancia terrenal y exclamaré, "Qué grande eres Tú — dando tanto a tan pequeño."

DE REGRESO A LA TIERRA

Pasa a menudo que después de que he escogido seguir al Señor que sienta un vacío extraño y un hastío de repente por lo espiritual. ¿Me pregunto qué está equivocado? ¿He desagradado al Señor? ¿Él me ha retirado Su Presencia debido a mi indignidad?

No - si yo estoy intentando hacer a Su Voluntad y amar a mi prójimo, sé que esta sequedad es para mi bien. El Señor está purificando mi alma de todo el egoísmo para que yo pueda amarlo a Él solo. Consideraré cómo puedo crecer fuerte en la Fe, Esperanza y Caridad para que el reflejo de Jesús en mi alma sea más luminoso y glorifique a Padre.

FE, ESPERANZA Y CARIDAD

Estas tres virtudes sobrenaturales infundidas, dadas a mí en el Bautismo, se entretejen en mi vida como los pétalos de una flor. La fe me dice que lo que yo creo es verdad; la Esperanza me dice que el Uno en el que creo es fiel; el Amor me dice el Uno en el que creo es mío.

La FE es la virtud del inicio; me hace ver ahora en la oscuridad lo que veré por la visión en la eternidad.

La ESPERANZA es la virtud del camino; me asegura que yo poseo AHORA lo que poseeré en la eternidad.

La CARIDAD es la virtud de la meta; me permite experimentar AHORA lo que disfrutaré toda la eternidad.

QUÉ ES LA FE

LA FE ES:
Un encuentro enamorado entre Dios y yo. Un dar constante de parte de Dios y una aceptación amorosa de la mía.

Una prevención contra estar satisfecho de sí mismo y un medio para alcanzar lo invisible. Creyendo lo que Dios ha revelado simplemente porque Él lo reveló y estando satisfecho con los misterios que no entiendo, creyendo que Dios es Amor y que todo tiende al bien para aquéllos que le aman.

CÓMO CRECER EN LA FE

Daré gracias a Dios por el Regalo de la Fe y rogaré todos los días por el aumento de esta virtud que me pone en este contacto amoroso con Dios. Leeré las Escrituras y otros libros designados a aumentar mi Fe y enseñarme cómo ver a Dios a mi alrededor y dentro de mí.

Tendré cuidado de no rebajar la Sabiduría de Dios a mi propio nivel negándome a creer las verdades de Fe más allá de mi comprensión.

¿QUÉ ES LA ESPERANZA?

La esperanza me dice que Dios no sólo quiere que esté con Él en el Cielo, sino que Él anhela vivir AHORA en una unión íntima conmigo.

La esperanza me dice que Dios se deleita en hacerme santo, sobre todo cuando Él tiene tan poco trabajo conmigo.

La esperanza me impide ser precipitado o presuntuoso de pensar que no necesito ningún esfuerzo por mi parte para evitar el pecado.

La esperanza me previene de descorazonarse cuando caigo porque espero con la certeza que Dios hará por mí aquellos esfuerzos que yo solo nunca pude hacer – para hacerme santo.

CÓMO CRECER EN LA ESPERANZA

Yo sé que Dios es Misericordia Infinita y Justicia Infinita, pero si estos dos conceptos no se armonizan perfectamente por la Esperanza, yo corro el riesgo de presumir de Su Misericordia cometiendo el pecado o desesperando después del pecado, incomprendiendo Su Justicia.

La esperanza es un ecualizador, un equilibrador, un armonizador. Armoniza estos dos atributos de Misericordia y Justicia en mi vida, dándome una relación infantil con Dios como Padre. Esta relación me da el valor para resistir la tentación.

Fe y Esperanza se entretejen, así que a veces la Fe es una certeza que me da convicción, y la Esperanza es una convicción que me da certeza.

¿QUÉ ES LA CARIDAD?

La Caridad es una tendencia del alma hacia el bien, lo que significa diferentes cosas para muchas personas, pero cuando lo bueno que busco se percibe sólo por la Fe, este Amor es sobrenatural - es el Amor cristiano. Es un don dado a mí en el Bautismo, y que debe crecer en cada momento de mi vida.

¿CÓMO ME AMÓ JESÚS?

Él dejó el Cielo y bajó para enseñarme por la palabra y el ejemplo cómo vivir. Yo soy más valioso para Él que toda la creación.

AMARÉ A MI VECINO COMO JESÚS ME AMÓ —

Amándolo como es,
siendo paciente con sus pecados,
comprendiendo que yo tengo una viga en mi propio ojo,
haciéndo fácil para aquéllos que me han ofendido,
pedirme perdón y asegurándoles que todo está olvidado,
llorando con aquéllos que lloran y riendo con aquéllos que ríen.

ORACIÓN

Señor Dios y Padre, Tú eres el Amor; Tú Hijo me mostró Tu Amor y Su Espíritu me dio Tu Amor. Concédeme la gracia que necesito para ser amor, mostrar el Amor y dar Amor a mi prójimo del mismo modo que Tú me lo has dado. Amén.
 

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Cortesía de:
Eternal Word Television Network
5817 Old Leeds Road
Irondale, AL 35210
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