Antes de que iniciara el tiempo


Antes de que iniciara el tiempo
Papa Juan Pablo II

Una Explicación

Este Mini Libro no es igual a los otros trabajos que el Señor me ha dado para que escriba. Los otros nacieron de la luz, luz que me era dada conforme se desenvolvía cada libro.

Este trabajo es diferente, pues es el fruto de una experiencia espiritual. Empezó una mañana después de la Sagrada Comunión y continuó por varias etapas conforme este libro era escrito. Cada párrafo fue vivido, así que hubo mucho tiempo entre escrituras, como si la experiencia de cada parte hubiese de ser vivida y saboreada antes de continuar.

No estoy seguro de que beneficio o iluminación recibirá el lector de estas páginas. Solo ruego porque algunas de las mismas experiencias penetren las almas de aquellos que las lean. Mi esperanza es que haga entender a muchos la elección personal de Dios para ellos y el ardiente amor que Él tiene para cada alma que creó.

Fue escrito exactamente como fue vivido y por lo tanto puede que no siempre siga el mismo orden de ideas. Dado que no entendí completamente la experiencia, solo fui capaz de expresar mis sentimientos más que el propósito de la realidad de estar en alguna parte antes de que el tiempo comenzara.

ANTES QUE INICIARA EL TIEMPO

Señor Dios, ¿qué es esta extraña experiencia? Mi alma parece estar de pie sola en una inmensa esfera –una esfera tan grande como la tierra. Permanezco erguido y sin temor y sin embargo soy consciente de estar de pie ante la nada. Es casi como si el tiempo hubiera retrocedido y yo estuviera en el vacío anterior a la creación. Espero en silencio. Aunque mis facultades operan en medio de las ocupaciones, alegrías y angustias diarias, mi alma está de algún modo separada de estas realidades y al mismo tiempo con ellas. Todo funciona como es usual pero con una seguridad de estar solo, mirando al vacío. Hay veces que mi alma grita “Yahvé” pero no escucho respuesta. Mientras que el silencio es la única respuesta, se que hay Presencia. Aunque esta Presencia es el Dios que busca mi corazón, la distancia es vasta. ¿Mi sentido de Presencia es solo Su Observación? ¿Es esto pura fe, sin nada en que sostenerla?

Siento como si estuviera de algún modo presente en la nada –en la no-existencia mientras el TODO mira al vacío antes que cualquier cosa fuera hecha. ¡Qué contraste! –el TODO y la nada. ¿Gritó la nada en toda su miserable desnudez a Dios, quien es la Existencia Misma y dijo –sin decir –“déjame ser – dame existencia”? El vacío estaba silencioso y desprotegido –esperando. Mi alma ve a Dios y al vacío enfrentarse. El sentimiento de indefensión es sobrecogedor mientras espero en total dependencia a que el Verbo hable para que la nada pueda ser. ¿Es esto cuando mi alma canta “Yahvé” en un largo grito por la vida y entonces espera que la Divina Voluntad haga saber su decisión? ¿Es esto un atisbo al instante antes que los momentos comenzaran?

¿No es esto un ejercicio de Fe? A veces la fe no me coloca ante nada que visiblemente me asegure el amor o la preocupación de Dios. Pero como el vacío una vez enfrentó a Dios y esperó la existencia, mi alma espera por esa profunda Fe que siempre mantiene sus ojos en el TODO –el Señor, Dios Todopoderoso. Oh Dios, que tu brazo omnipotente cubra mi nada y me permita verte por la Fe.

Mientras estoy solo, de pie, me encuentro enfrentando el vacío, esperando a que Su Palabra hable –esperando el principio –sintiéndome solo, pero consciente de Alguien –buscando señales de vida, de existencia, existencia de lo que parece ser un mero pensamiento mío. Es como si Dios extrajese de Su Infinita mente el pensamiento del yo que fue Suyo antes de que creara nada. Él puso ese pensamiento –yo– en esta esfera para esperar la existencia para que yo pudiese saborear el sentimiento de mi total dependencia hacia Él en cada aliento. ¿Desea Él que yo sienta lo que habría significado no haber nacido nunca –ser humillado al darme cuenta de que existió una posibilidad de que yo nunca hubiera sido?

Esta experiencia es un misterio para mi –un aterrorizante periodo de espera mientras enfrento el vacío. El pensamiento que es yo, permanece tan quieto, mirando alrededor, preguntándose de dónde vendrá la Voz que me colocó ahí. ¿Tomará la decisión de que yo “seré” o seré meramente un pensamiento de lo que pudo haber sido?

El silencio es un silencio tranquilo. No es como el silencio ensordecedor que llega de repente en la ausencia del ruido. El vacío también es diferente de la oscuridad que desciende a la ausencia de luz. Solo hay un sentido de Presencia pues la nada que está ante mi no tiene sonido, ni ser, ni existencia, ni oscuridad.

Escucho al “pensamiento” que es yo, gritar de nuevo en un largo cántico melancólico “Yahvé, dame ser –dame vida -¡permíteme vivir!” El silencio es la única respuesta a mi clamor. Espero, enfrentando el vacío, sabiendo que la respuesta a esa petición está oculta –como yo estuve una vez oculto –en la Infinita Mente del único Existente.

Esta verdaderamente es una experiencial extraña. Estoy aquí, escribiendo esta página y sin embargo mi alma en ocasiones se encuentra a sí misma en esa esfera o lugar donde espero el decreto Divino que decida si yo seré o no. Soy consciente de ser y de no ser al mismo tiempo. ¿Ha puesto Dios de algún modo mi alma antes de que iniciara el tiempo para que pueda experimentar mi total dependencia hacia Él? Hay veces que el Enemigo trata de hacerme creer que esta experiencia es en realidad una visión de mi lugar para toda la eternidad. Entonces se convierte en una especie de confinamiento solitario como si fuera a estar ahí por siempre –separado de Dios, mis seres queridos y la pléyade entera de santos en el cielo. Es entonces cuando mi alma clama –“Oh Dios, si este lugar es Tu decreto para mí para siempre, si te complaciera verme aquí por toda la eternidad, entonces que se haga Tu voluntad. Incluso si no escuchas mi voz o tocado por mi angustia, aún gritaré en este vacío sin ruido –‘¡Mi Dios, Yahvé, Te amo!’” Desearía que el sonido de ese grito amoroso de algún modo perforase el vacío y reverberase por el espacio sin tiempo y un día alcanzase Tu trono. Estaría satisfecho si de algún modo Tú no supieras de donde vino. ¿Alegraría tu corazón dicho sonido?

El aterrorizante pensamiento de nunca ver Tu Rostro no dura mucho, mi Dios y me doy cuenta de que el Enemigo desea destruir el trabajo que ya has comenzado en mi alma. Confío en Tus juicios, Tu Sabiduría y Tu Amor. De nuevo estoy en paz, enfrentando la Nada –esperando a que alguien muy distante me regrese la visión. No soy consciente de la Fe, a pesar de que estoy seguro que debe estar presente. La Esperanza es evasiva como si estuviera viendo desde alguna escondida esquina del vacío, esperando ser descubierta. El Amor –donde está el amor aquí. Parece haber amor en la Presencia a mi alrededor, pero aún es muy general –no se dirige a mí –no hay punto de contacto –ni alegría del reconocimiento –no hay derramamiento natural al fluir el amor de dentro de uno y tocar el amor del otro para convertirse en un amor. Espero para Ser –por la aceptación –por el amor.

¿Dónde está el amor y, éste me conoce? ¿Hay oportunidad de que Él no me llame a Ser? ¿No soy creación garantizada por el hecho de que estoy en Su Mente? No, no es así. No hay garantía. El pensamiento de mí que está en su mente debe ser llevado adelante –Él debe verme –discernir –hacer una decisión y entonces escogerme para Ser. La agonía de la espera está más allá de lo expresable. Cuando Él ve la debilidad que poseo –los momentos de rebeldía en que caeré -¿El conocimiento de Su poder en la debilidad hará caso omiso de las fallas que ve en mí? Cuando vea mis débiles esfuerzos de tratar y tratar de Nuevo –¿inclinará ello Su decisión a mi favor?

Permanezco mirando al vacío pero es de algún modo diferente. Hay un repentino calor –un sentimiento de Alguien mirándome. Miro a mi alrededor y hacia el vacío y a pesar de que no hay forma alguna que diga “Presencia,” hay cierta Presencia general que se acerca a mí. Todo pasa muy lenta y amablemente. El momento quita el aliento. El miedo quiere escabullirse.

Aunque la experiencia es nueva, yo ya presentía que la Presencia me vería y pasaría de largo. Parece que el momento de la decisión de elegir ha llegado. ¿Ha escuchado mi voz Aquél a quien yo clamo? ¿Se dirigirá a mí?

Empiezo a tomar conciencia, conciencia de amor. Es atento, cuidadoso, amable y seguro. Aunque el vacío aún continúa enfrente, de algún modo ya no parece importante. Sin embargo, por primera vez soy consciente de estar repentinamente entre otros “pensamientos” que pueden ser. Hay millones y millones de ellos. La conciencia de Amor aún está aquí, pero es como si cada uno de los millones recibiera la misma mirada atenta que yo. Estoy solo sin estar solo. ¿Es posible que también ellos deseen y clamen por existir? ¿Escuchará Él cada clamor? ¿Alcanzará sus oídos cada una de las voces de esta multitud? ¿Será como el poderoso clamor de un océano o cada una será escuchada individualmente? ¿Escuchará eventualmente mi clamor en medio de tantos? El número de “pensamientos” de posibles seres humanos crece de millones a billones. Estoy rodeado por tantos, quienes como yo mismo, claman por Ser.

Cada momento de esta experiencia hace que note que mis posibilidades de vivir se hacen más pequeñas cada minuto. Estoy inmerso en un océano de posibles seres humanos y sin embargo estoy de pie solo en esta esfera. Él me ve y me conoce. No siento rebeldía o ansiedad, solo un imperativo deseo de Ser, de ser capaz de regresar los cuidados, amor y atención que estoy empezando sentir. Soy el receptor de algo que yo no puedo devolver.
Soy consciente de una ansiedad imperturbable mientras estoy de pie en medio de este vacío silencioso, buscando una realidad invisible. Ya no grito “Yahvé” pues parece fútil. Solo espero, espero y espero.

Mi alma silenciosamente se somete, desarrolla una cierta dependencia que está profundamente conciente de enfrentar a un poder superior a mi comprensión. Es omnipotente pero amable. Es como si el poder tuviera alguna precaución por temor de que su fuerza pudiese destrozarme.

Veo una Luz. Está separada del vacío. Su presencia no elimina el vacío. Se mueve gentilmente sobre todos los “pensamientos” que pueden algún día ser. ¿Está buscando o escogiendo? Pasa sobre cada uno como si viera todo en lo que ese “pensamiento” se puede convertir. ¡Qué visión tan increíble! Al pasar la luz de uno a otro, ese pensamiento desaparece totalmente. ¿Lleva la Luz a dicho pensamiento a si misma de nuevo o lo desaparece totalmente? Veo en su lugar solo más del vacío –nada en lugar de lo que debió haber sido. La luz se mueve de uno a otro. ¿Me pasará de largo como ha hecho con tantos? Aquellos que pasa de largo nunca serán. ¿Cuál era su potencial? ¿Qué podrían haber hecho, hablado, escrito cantado? ¿Qué multitudes nunca lo serán porque aquellos que son pasados de largo nunca estarán en posición de dar vida? Enfrentar esta experiencia me causa temor ante lo maravilloso que es el don de la vida.

Al pasar la Luz de uno a otro, no veo a ninguno que permanezca. Están desapareciendo por millones. Comienzo a percibir un Nuevo calor. La Luz se acerca. Ya no estoy asustado. Espero en paz mientras cada “pensamiento” es reemplazado por más y más del vacío. Sucede rápidamente y sin embargo parece nunca terminar. Son tantos, pero la Luz los toca a cada uno mientras pasa por todos ellos.

Estoy consciente de poseer tres facultades. Están vacías sin embargo, como nuevas. No hay sentimientos de los que posee un cuerpo –solo todo pensamiento– como si mi alma estuviera siendo formada por la Luz mientras se acerca al “pensamiento” de mí. Si, algo está pasando al acercarse la Luz a mí. Se están formando tres facultades distintas. No hay tres de mí, pero el “pensamiento” de mí es ahora capaz de hacer tres operaciones distintas. Se que tengo la capacidad de memoria, aunque no hay nada que recordar. Puedo razonar, pero la Luz está más allá de mi comprensión. Puedo escoger, pero no hay opciones que elegir.

Me siento similar a la Luz. Es como si fuéramos de algún modo iguales. ¿Acaso la Presencia sólo me ha hecho ver lo que es realmente el “pensamiento” de mi? No, la Luz se acerca. Veo a otros desaparecer ante mi, a mi alrededor, sobre mí, debajo de mí. Estoy solo. La Luz me envuelve y me cubre con su Sombra. Por primera vez escucho una Voz que dice “Tú serás.” Estoy maravillado, sorprendido, agradecido. No soy capaz de responder. El Amor Infinito ha tomado una decisión -¡Seré!! Es difícil de creer. Cualquier otro pensamiento que pudo haber sido simplemente desapareció y yo he sido escogido para ser. ¿Por qué yo? ¿Por qué yo? Estoy agradecido y humilde por la elección.

Veo la Luz que decidió mi existencia comenzar a crecer y cubrir el vacío y la misma Voz que dijo “Tú serás,” dice. “Hágase la luz” y un tipo diferente de luz aparece, inferior en mucho a la Luz en su potencia.

Sí, un día, luego de millones de años, el “pensamiento” de mí en la mente de Dios tomará forma. Me dotará de un cuerpo. La memoria, intelecto y voluntad que me fueron dados como un don serán míos para ser usados tan libremente como lo desee. Tendré la oportunidad de hacer elecciones a Su favor como Él hizo una al mío. Viviré y amaré y seré amado. Contemplaré belleza, escucharé sonidos, discerniré y me formaré opiniones, lloraré y reiré, experimentaré la emoción de aprender y la alegría de compartir. Viviré en un momento específico de la historia y dejaré mi huella en la arena del tiempo. Seré parte de un todo, un miembro de la raza humana.

Continúo parado en la esfera con seguridad en lugar de duda. Es ahora un lugar de maravilla –un lugar donde el alma y Dios viven solos, un lugar de descanso y satisfacción; un lugar donde todo es visto por lo que es fuera de Dios, un lugar para enfrentar la verdad y hablar a Dios como un amigo habla a su amigo, un lugar para esperar Su Voluntad. Te agradezco, oh Dios, por esta experiencia de fe, de Tu amor y del don de la vida.

Mis padres dijeron, “Amén –que así sea.”

FIN

Esta experiencia que acabas de leer ha terminado. En retrospectiva me doy cuenta de que me fue dada para hacerme conciente de un conocimiento, una realidad. Trajo a casa el amor personal de Dios y la elección de mi. Cuando creó mi alma en el vientre de mi madre, el pensamiento de mí, en Su mente desde antes que el tiempo comenzara, se hizo una realidad.

Atesoraré esta experiencia y pediré porque todos los que la lean de algún modo entiendan esa especial elección. Estoy seguro que algunos aspectos de este libro no están claros, pero eso es debido a una discapacidad de retratar claramente los misterios.

Pedimos a Él por todos aquellos que ha creado y elegido para ser. Admiramos Su sabiduría y nos quedamos maravillados ante la visión de Su Amor.

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Cortesía de:
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