La Devoción al
Niño Jesús

20 de Julio
D esde
tiempos muy antiguos los católicos han tenido mucha devoción al Divino Niño Jesús, y
han honrado su santa infancia, considerando esta edad de Jesucristo como una maravilla de
inocencia y amabilidad.
Ya hacia el año 1200 San Francisco de Asis dispuso recordar con mucha solemnidad
la Navidad haciendo un pesebre lo más parecido posible al de Belén y celebrando así
entre pastores, ovejas, bueyes y asnos la misa de la medianoche, y haciendo él mismo un
hermoso sermón de Nochebuena recordando la gran bondad del Hijo de Dios al quererse hacer
hombre en Belén por salvar nuestra alma.
Más tarde San Antonio de Padua fue un devoto tan entusiasta del Niño Jesús que
según las imágenes que de él se conservan, mereció que el Divino Niño se le
apareciera.
Otro santo al que se le presenta en las imágenes teniendo entre sus brazos al
Niño Jesús es San Cayetano, el cual lo que necesitaba pedir lo pedía por los méritos
de la infancia de Jesús.
Modernamente los santos que más contribuyeron a difundir la devoción al Niño de
Belén fueron Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
Santa Teresa de Jesús le tenía un amor tan grande al Divino Niño que un día al
subir una escalera obtuvo tener una visión en la que contemplaba al Niño Jesús tal cual
había sido en la tierra. En recuerdo de esta visión la santa llevó siempre en sus
viajes una estatua del Divino Niño, y en cada casa de su comunidad mandó tener y honrar
una bella imagen del Niño Jesús que casi siempre ella misma dejaba de regalo al
despedirse.
Millones de creyentes han hecho la experiencia de pedir favores a Dios por los
méritos de la infancia de Jesús y han conseguido maravillas. Y nosotros vamos a hacer lo
mismo. Queremos honrar la infancia de Jesús y darle gracias por haber nacido en Belén
para salvarnos.
Desde hace unos trecientos años la devoción al Niño Jesús se ha extendido
rapidamente por Europa, América, Asia, África y Oceania. Las gentes empezaron a
experimentar que cuando piden favores a Dios por los méritos de la infancia de Jesús
consiguen maravillas.
Existen alrededor de todo el mundo muchas figuras e imágenes representando al
Niño Jesús mediante las cuales se han obtenido grandes milagros. Entre las más
conocidas se encuentran: El Niño Jesús de Praga, en Checoslovaquia; el Santo Niño de
Atocha, en México; el Divino Niño de Arenzano, en Italia y el milagroso Niño Jesús de
Bogotá en Colombia, entre otros.
En el año 1636 Nuestro Señor le hizo a la venerable Margarita del Santísimo
Sacramento esta promesa: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi
infancia y tu oración será escuchada".
|