|
San Gregorio Ostiense
Al morir el abad de San Cosme y San Damián, todos pensaron en Gregorio para sucederlo. En su nueva dignidad, se acrecentó la fama de Gregorio, por la sabiduría, bondad y rigor puestos en el cumplimiento de su ministerio, y a tanto llegó ella que sus virtudes se hicieron públicas, lo cual movió al papa Juan XVIII a designarlo obispo de Ostia - el puerto de Roma - y luego cardenal. Lo nombró además bibliotecario apostólico, y en este cargo sirvió Gregorio a cuatro papas. Por aquel tiempo en España las provincias de Navarra y La Rioja eran asoladas por plagas, principalmente de langostas. Agotados los recursos humanos, los pobladores solicitaron la ayuda del papa. Éste, instituyó a Gregorio como su legado apostólico enviándolo a España. Al hallarse en la península, Gregorio recorrió aquellos pueblos, predicando la penitencia y organizando rogativas. Contó entre sus discípulos, como valiosa ayuda, a santo Domingo de la Calzada, y es fama que los fieles siguieron con fervor aquellas indicaciones, saneándose de ese modo la región. Cinco años demandaron a Gregorio aquellas tareas, padeciendo grandes fatigas. Consumido por ellas cayó gravemente enfermo y, retirándose a Logroño, dedicó el tiempo que le quedaba a prepararse para su muerte, que ocurrió el 9 de mayo de 1044, según unos, o 1048, según otros. Fue sepultado con gran solemnidad en la iglesia de San Salvador de Peñalba. Otros Santos cuya fiesta se celebra
hoy: Santos: Geroncio, Prisco, Mainardo, Gregorio, obispos;
Hermas, confesor; Beato, Benito, Dubán, Tomás, Esteban, Egidiano,
Pacomio, abades; Nicolás Albergato, cartujo; Cristóbal, mártir;
Luminosa, virgen.
|