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15-Marzo-2000 -- Servicio informativo del Vaticano

JUBILEO DE LAS IGLESIAS CATOLICAS CALDEA Y SIRO-MALABAR

CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2000 (VIS).-Las Iglesias católicas caldea y siro-malabar celebrarán su jornada jubilar este próximo fin de semana en Roma, respectivamente el sábado 18 d marzo y el domingo 19 de marzo. Los fieles de ambas Iglesias católicas de rito oriental serán recibidos por el Santo Padre el 18 de marzo a mediodía en el Aula Pablo VI.

A las 16,00 del 18 de marzo, el patriarca Raphael I Bidawid, de Babilonia de los Caldeos, presidirá una solemne liturgia en rito caldeo en la basílica de Santa María de los Angeles y los Mártires. El cardenal Achille Silvestrini, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, leerá un mensaje jubilar.

El día siguiente a las 15,30 el arzobispo Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de la Iglesia siro-malabar, presidirá una solemne liturgia en rito siro-malabar en la basílica de Santa María de los Angeles y los Mártires. Está prevista la participación de los cardenales Achille Silvestrini y Simon Lourdusamy, prefecto emérito de la Congregación para las Iglesias Orientales, del patriarca Bidawid y del arzobispo Crescenzio Sepe.

Tanto la Iglesia católica caldea como la siro-malabar tienen origen en la Iglesia asiria de Oriente.

En las dos primeras centurias, al final de la época apostólica, la Iglesia de Oriente se desarrolló en lo que se llamó primero imperio de los Partos y después imperio persa (actualmente Irán e Irak). Se cree que las primeras congregaciones cristianas estaban formadas por asirios de la Alta Mesopotamia, región del imperio persa. La Iglesia asiria, aunque siempre fue minoritaria en Persia, floreció y gracias a los misioneros, se expandió a lo largo de los siglos, llegando a la India, Tíbet, China y Mongolia. Su liturgia procede directamente de la cristiandad palestina, y su idioma era -y lo es todavía- el sirio, un dialecto del arameo.

Las raíces más antiguas de la Iglesia católica caldea se remontan al siglo XIII y a la actividad misionera de los dominicos y franciscanos entre los fieles de la Iglesia asiria de Oriente.

A partir del siglo XV el oficio de patriarca de la Iglesia asiria se hace hereditario, pasando de tío a sobrino. En 1552 un grupo de obispos asirios se negó a proseguir con esta costumbre y buscó una solución a través de la unión con Roma. Eligieron a su propio patriarca, el abad Sulaka, y le enviaron a Roma donde, a principios del siguiente año, el papa Julio III le proclamó patriarca con el nombre de Simón VIII "de los caldeos" y le ordenó obispo el 9 de abril en la basílica de San Pedro.

Tras el regreso del patriarca Simón a Mosul estalló la controversia entre asirios y caldeos, cuyo resultado principal fue que se unieran a Roma un mayor número de asirios.

Hoy dos tercios de los fieles de la Iglesia asiria están en plena comunión con Roma, como la Iglesia católica caldea.

A lo largo de la historia, los caldeos católicos se vieron obligados a trasladar su sede en numerosas ocasiones. En 1950 el patriarcado se instaló definitivamente en Bagdad (Irak), donde vive el mayor número de fieles caldeos. Hay diez diócesis caldeas en Irak, tres es Irán y una respectivamente en Siria, Líbano, Turquía, Egipto y Estados Unidos. Egipto cuenta con un territorio patriarcal. Se calcula que los fieles caldeos ascienden a 500.000.

Cabeza de la Iglesia caldea -elegido por los obispos caldeos y entronizado inmediatamente después- es el patriarca Raphael I Bidawid, de Babilonia de los Caldeos.

Los miembros de la Iglesia siro-malabar son descendientes directos de los Cristianos de Santo Tomás, que los portugueses encontraron en India en el siglo XV. La comunidad afirmaba haber sido fundada por el apóstol Tomás, el evangelizador de India tras la muerte y resurrección de Cristo. Situados en la costa Malabar, al sudoeste de India, en el estado de Kerala, estaban en comunión con la Iglesia asiria, de la que recibían los obispos.

La colonización portuguesa se tradujo en la latinización forzosa de los Cristianos de Tomás, que desembocó en cismas, discordias y en la decisión de la mayor parte de los malabares de desencadenar la ruptura con Roma en 1653. El papa Alejandro VII, como tentativa para resolver la situación envió religiosos carmelitas a Malabar y hacia 1662 la mayor parte de los cristianos había regresado a la Iglesia católica.

Los carmelitas europeos fueron obispos en la Iglesia siro-malabar hasta 1896 cuando la Santa Sede estableció tres vicariatos apostólicos, un cuarto fue establecido en 1911. En 1923 la jerarquía católica siro-malabar fue restaurada por el papa Pío XI que, algunos años más tarde, inició también la renovación litúrgica. La nueva autonomía llevó al aumento del número de miembros de la Iglesia siro-malabar. Las vocaciones al sacerdocio siguen siendo numerosas, hay 16 congregaciones de religiosas, 8 de religiosos y 5 seminarios mayores. A finales de 1999 los sacerdotes y religiosos de rito siro-malabar eran 28.348.

Actualmente los católicos siro-malabares en India son tres millones y medio, divididos en 14 diócesis en Kerala y en otras 10 fuera de ese estado. A estos hay que sumar alrededor de 100.000 en la diáspora.

En 1992 Juan Pablo II elevó la Iglesia siro-malabar al rango de sede arzobispal mayor. El arzobispo Varkey Vithayathil pasó a ser el segundo arzobispo mayor en el mes de diciembre de 1999.

 

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