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PREPARATE
PARA EL JUBILEO !!!!!
Juan 8:32 " Entonces
conocerán la Verdad y la Verdad los hará libres "
Diciembre 1999
Mi querido amigo ;
Por 20 años el Papa Juan
Pablo II nos ha estado invitando para el gran Jubileo. Empieza la
noche del 24 de Diciembre de este año y termina el 6 de enero del
2001.
Estás tu preparado?
Estas son las señales del
Jubileo anunciadas por el Santo Padre el día 27 de noviembre de
1998, donde se resalta y explica lo siguiente.
Puerta
Santa
La primera Señal es la
Puerta Santa - un recordatorio de que solo Jesús es la puerta que
nos fué ofrecida. " Nadie viene al Padre sino por mi "
. " Para los hombres de toda la tierra no hay otro Nombre por
el que podamos ser salvados ". ( He 4:12 ) " Yo soy la
puerta " ( Jn 10:9 ).
Indulgencias
# 9 Las indulgencias son
siempre una parte importante del Jubileo. Nos enseñan la plenitud
de la misericordia del Padre, no solamente para perdonar nuestros
pecados, sino también para quitar las consecuencias de los
pecados.
El pecado es una libre y
consciente entrega al pecado mortal :
separa al creyente de la vida de gracia con Dios, excluye
al creyente de la santidad a la cual ha sido llamado.
El Sacramento de la
Reconciliación, ofrece al pecador una nueva posibilidad de
conversión, para recuperar la gracia de la justificación ;
los pecadores regresan de nuevo
a la vida con Dios y
comparten la plenitud de la vida de la Iglesia.
Perdonado, puede el pecador
acercarse nuevamente a recibir la Eucaristía, una
señal de haberse reincorporado a la comunión plena con el Padre
y la Iglesia.
La Iglesia se encuentra en
el mundo, como una testimonio vivo, del amor de Dios quién se
inclina sobre cada debilidad humana para reunirla a su
misericordia.
La Iglesia ha recibido de
Dios, el poder de enseñar, santificar y gobernar.
Con el poder de gobernar, la
Iglesia puede administrar la sangre salvadora de Jesucristo a un
pecador arrepentido para perdonar sus pecados y también perdonar
las consecuencias de ese pecado.
Vamos a explicarlo :
supongamos que alguien le roba y luego le devuelve lo robado. Algo
queda, su confianza en esa persona ya no es la misma. Supongamos
que un hombre comete adulterio y regresa a casa contando "
Me he confesado ". Usted cree que todo está bien ? Tiene
mucho que hacer!
Lo mismo con nosotros, si
pecamos y nos confesamos. La Iglesia que puede emplear la sangre
de Cristo para el perdón de los pecados, puede también emplearla
para reparar las consecuencias del pecado. Eso es lo que hacen las
indulgencias.
El don de la misericordia
total, perdona los pecados y también la pena debida al
pecado. Esta pena o dolor es la cicatriz que queda cuando pecamos.
#10 La doble consecuencia
del pecado :
1. Si es grave, te separa de
la comunión con Dios y te excluye de compartir la vida eterna. El
pecador arrepentido recibe el perdón del pecado grave y la
remisión del castigo eterno.
2. Cada pecado, aún el
venial, trae consigo una atadura malsana para las criaturas, que
debe ser purificada aquí en la tierra o después en el
purgatorio. Esta purificación nos libra del castigo temporal por
los pecados. La expiación quita todo aquello que bloquea la
comunión total con Dios y con otros.
El tesoro
de la Iglesia
Algunas personas tienen más
de lo que necesitan, en su amor, sufrimiento, pureza, verdad etc.
Cristo en su amor los atrae hacia su acción salvadora. Como todo
lo bueno que hacemos viene de Cristo, todo lo que hacemos le
pertenece. Todo esto va al " Tesoro de la Iglesia ", las
buenas obras de los santos.
Orar con el fin de ganar
indulgencias, significa entrar en esta comunión espiritual y por
ello a abrirse uno a los demás, de esta manera colaboramos con
Cristo y los santos.
La doctrina de la
indulgencia enseña primeramente, cuan triste y amargo es haber
abandonado a nuestro Señor Dios. Cuando ganan las indulgencias,
el creyente entiende que por sus propias fuerzas no hubiera podido
hacer bien del mal que ha hecho al pecar, contra ellos mismos y
contra toda la comunidad. Así que se encuentra motivado a hacer
actos de humildad. También a ver cuanto podemos ayudar a los
demás- vivos o muertos.
Yo decreto que en el
Jubileo, el creyente que se encuentra verdaderamente preparado,
será capaz de hacer un abundante uso del don de las indulgencias.
Purificación
de la memoria
# 11 Esta señal nos llama a
hacer un acto de valor y humildad, al reconocer los errores
cometidos por los Cristianos. Es tiempo de conversión. El
Espíritu nos impulsa a regresar a nuestro interior y comprender
la necesidad de regresar a la casa del Padre.( Lc15:17-20 )
El examen de conciencia -
momento muy decisivo - nos hace vernos ante la verdad de la vida y
ver la distancia que separa nuestros actos de lo ideal. Somos
santos mientras estamos separados del mundo- sujeto al maligno. (
Buen ejemplo para nosotros y nuestra familias) .( Job 1:5 ) Miren
al futuro : el Padre de la misericordia no toma en cuenta los
pecados de los cuales estamos verdaderamente arrepentidos. (
Is 38:17 )
La Señal
de misericordia necesaria hoy, es la Caridad
# 12 Abramos nuestros ojos a
las necesidades de los pobres, rechazados ......oprimidos. El
Jubileo nos convoca a un cambio de corazón, el cual se logra con
un cambio de vida.
Señal del
verdadero amor Cristiano
# 13 El poderoso recuerdo de
los mártires, especialmente en nuestros días - 38 millones en
este siglo -nunca visto. Que surja de nuestros corazones un himno
de acción de gracias por estos amados mártires.
# 14 Con la alegría de este
Jubileo miremos a María en Belén y en el Calvario donde ella se
convirtió en Madre de la Iglesia, bendita mujer de silencio.....
Condiciones
para ganar las indulgencias
1. Todos los creyentes
preparados, pueden disfrutar durante el Jubileo del regalo de las
indulgencias.
2. También se puede aplicar
a las almas de los difuntos- acto de caridad.
3. Punto importante del
Jubileo : encontrar al Padre por Cristo en la Iglesia y los
Sacramentos.
4. La confesión sacramental
debe ser individual y completa , habiendo
cumplido con los requisitos exigidos; una
indulgencia plenaria, hasta diaria, sin necesidad de confesarse de
nuevo.
Comprendiendo la necesidad
de recibir la gracia del Sacramento de la Penitencia con
frecuencia para crecer en su conversión.
5. La participación en la
Eucaristía es un requisito de las indulgencias, recibida
debidamente en el mismo día en que se realizan las obras.
6. Todo esto acompañado por
el testimonio de la comunión con la Iglesia, manifestada por la
oración por las intenciones del Santo Padre, el Papa. También en
actos de caridad y penitencia que exprese una verdadera
conversión de corazón.
A. Los confesores pueden
eliminar las obligaciones prescritas los
religiosos o religiosas de claustro o internos pueden ir a su
propia capilla, o unirse en sus oraciones, sufrimientos o
incomodidades.
B. Roma : Visita de una de
las cuatro basílicas, participar de la celebración eucarística,
oficios, rosario, estaciones de la cruz en grupo y si permanece en
adoración, terminar con el Credo y con oraciones a María.
C. Jerusalem : Santo
Sepulcro como también las basílicas de Belén o de la
Anunciación.
D. Catacumbas, basílica de
San Lorenzo, Santuario de nuestra Señora del Amor Divino.
E. Catedrales y otras
Iglesias alrededor del mundo designadas por los Obispos.
F. En cualquier lugar del
mundo, la visita a aquellos en necesidad: enfermos, presos,
ancianos, los que viven solos, minusválidos, como si estuvieran
peregrinando hacia Cristo. No es necesario hacerlo mas de una vez
diaria.
G. Indulgencia plenaria
adicionalmente por dejar de consumir por lo menos por un día de
cosas innecesarias como por ejemplo :
Cigarillos y Alcohol. Ayuno
y abstinencia.
H. Donando una cantidad
proporcional de dinero a los pobres.
I. Sosteniendo con una
contribución importante obras de origen religioso o sociales .
Especialmente en beneficio
de niños abandonados, de
gente joven en problemas, de
ancianos en necesidad, extranjeros
que necesitan tener mejores medios de vida.
J. Por la entrega de una
parte importante de su tiempo a actividades que beneficien a la
comunidad u otras formas personales de sacrificio.
Mi querido amigo, que estas
ideas te guíen para que celebres con plenitud este año de
Jubileo.
Muchas gracias por quién tu
eres, por tus palabras de aliento, buenos deseos y noble ofrenda.
Serás recordado de una
manera muy especial en mis misas en Navidad y de una manera
especial todo el año del Jubileo.
Santa Navidad y Año Nuevo,
Agradecido en
Cristo y María,
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