Dar de comer al hambriento.
Dar de beber al sediento.
Vestir al desnudo.
Visitar a los presos.
Dar albergue al que no lo tiene.
Visitar a los enfermos.
Enterrar a los muertos.
La indulgencia plenaria
jubilar podrá obtenerse también mediante iniciativas que
favorezcan de modo concreto y generoso el espíritu
penitencial, que es como el alma del Jubileo. A saber:
absteniéndose al menos durante un día de cosas superfluas
(por ejemplo, el tabaco, las bebida alcohólicas, ayunando o
practicando la abstinencia según las normas generales de la
Iglesia y las de los Episcopados) y dando una suma
proporcionada de dinero a los pobres; sosteniendo con una
significativa aportación obras de carácter religioso o
social (especialmente en favor de la infancia abandonada, de
la juventud con dificultades, de los ancianos necesitados, de
los extranjeros en los diversos Países donde buscan mejores
condiciones de vida); dedicando una parte conveniente del
propio tiempo libre a actividades de interés para la
comunidad u otras formas parecidas de sacrificio personal.
Examen
de Conciencia |