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Habla
Jesús:
Si tienes algún
familiar que necesita un favor, dirígeme por él o ella tus oraciones,
que yo haré de tu familia un templo de amor y consuelo, y derramaré a manos
llenas sobre tus familiares las gracias y auxilios que necesitan para ser
felices en el tiempo y en la eternidad.
¿Y por mí? ¿No te sientes con deseos de mi gracia y amistad? ¿No quisieras
hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas tal vez mucho,
pero que viven alejados de la religión o no la practican como debieran?
Soy dueño de los corazones y los llevo dulcemente, sin prejuicio de su
libertad, hacia la santidad y el amor de Dios. Pero necesito personas que oren
por ellos.
En el evangelio dejé esta promesa: "El Padre Celestial dará el buen
espíritu a los que se lo pidan". Pídeme para tus familiares ese buen
espíritu, ese acordarse de la eternidad que les espera, ese prepararse un
buen tesoro en el cielo haciendo en esta vida muchísimas obras buenas y
orando sin cesar.
Al trabajar por la salvación de los de tu familia y de otros, no olvides
nunca la estupenda promesa del Profeta " Los que enseñen a otros a ser
buenos, brillarán como estrellas por toda la eternidad".
Práctica:
Entraré a un Templo y haré una breve oración.
Gozos
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