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Proceso Con
la canonización viene la obligación, no sólo el
privilegio, de rendir debida justicia a la veneración pública universal
de alguien, quien en su vida, y por obra de Dios, ha sido coronado con la visión eterna de Dios (Visión
Beatífica). La canonización no coloca a alguien en el Cielo, sino que reconoce que la
gracia de Dios y la cooperación por voluntad de la persona con la gracia
recibida le han merecido el premio eterno. Entre la Beatificación y la Canonización existen sólo dos obstáculos,
una procesal y la otra espiritual.
El obstáculo de procedimiento es la aprobación de un segundo
milagro, primero a través de un Proceso en la diócesis en que ocurrió, y luego por la
Congregación de las Causas para Santos. El obstáculo espiritual es la certeza del Sumo
Pontífice que la persona es apta para ser canonizada. Algunos visitantes del Vaticano han
relatado que, al preguntar al Papa sobre cuándo será canonizado el Padre Pío, éste
contestó : "Rezad, rezad. Hasta el Papa debe rezar."
De esta manera, por pruebas prácticas de la vida, del poder
intercesor del candidato y por el juicio sereno y de oración del Pontífice, el Espíritu
Santo trabaja a través de instrumentos humanos para asegurar la autenticidad de una
canonización.
En palabras de la fórmula de la canonización
de Sta. Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) podemos ver el juicio solemne y la
autoridad infalible del Supremo Pastor de la Iglesia trabajando y se espera el día cuando
estas palabras serán pronunciadas para el Padre Pío de Pietrelcina.
"Para el honor de la Santísima Trinidad, la exaltación de
la fe Católica y el fomento de la vida cristiana, por la autoridad de nuestro Señor
Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y para el nuestro, después de la
debida consideración y oración constante para la asistencia divina, y habiendo
consultado a nuestros Hermanos Obispos, declaramos y definimos que la Beata Teresa
Benedicta de la Cruz, Edith Stein, es una santa y la incluimos entre los santos,
decretando que ella será venerada en toda la Iglesia como una de las santas. En el nombre
del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo."
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