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CARTA APOSTÓLICA
VICESIMUS QUINTUS ANNUS
DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II
EN EL XXV ANIVERSARIO
DE LA CONSTITUCIÓN SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

 

 

CONCLUSIÓN

22. Como ha recordado la Constitución Sacrosanctum Concilium, la liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia [93], sino que es ciertamente su fuente y su culmen [94]. Es su fuente porque, sobre todo en los sacramentos, los fieles reciben abundantemente el agua de la gracia, que brota del costado de Jesús crucificado. Evocando una imagen usada por el Papa Juan XXIII, la Liturgia es como la fuente del pueblo a la que cada generación va a sacar el agua siempre fresca y vivificante. Y es también su culmen, sea porque toda la actividad de la Iglesia tiende hacia la comunión de vida con Cristo, sea porque en la Liturgia es donde la Iglesia manifiesta y comunica a los fieles la obra de la salvación, realizada por Cristo una vez para siempre.

23. Parece llegado el momento de dar nuevo vigor al hálito que empujó a la Iglesia cuando la Constitución Sacrosanctum Concilium fue preparada, discutida, votada y promulgada, y cuando comenzó a aplicarse. El grano sembrado tuvo que soportar el rigor del invierno, pero la semilla ha germinado y se ha hecho árbol. Efectivamente, se trata del crecimiento orgánico de un árbol tanto más vigoroso cuanto más profundamente extiende sus raíces en el terreno de la tradición [95]. Deseo recordar lo que dije en 1984, con ocasión del Congreso de las Comisiones litúrgicas: En la obra de la renovación litúrgica querida por el Concilio hay que tener presente «con gran equilibrio, la parte de Dios y la parte del hombre, la jerarquía y los fieles, la tradición y el progreso, la ley y la adaptación, el individuo y la comunidad, el silencio y el canto del coro. De esta forma, la Liturgia de la tierra se conectará con la del cielo, donde (...) se formará un solo coro (...) para entonar un himno, a una sola voz, al Padre, por medio de Jesucristo» [96].

Con estos deseos, que en lo íntimo del corazón se hacen plegaria, imparto a todos la Bendición Apostólica.

Vaticano, 4 de diciembre de 1988, undécimo de mi Pontificado.

JOANNES PAULUS PP. II


 

 

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Tomado del sitio de web del vaticano: www.vatican.va